Llegó y venció. Otra vez. The sinner ha estrenado su tercera temporada en Netflix por todo lo alto. Desde que se estrenara el pasado viernes no ha dejado el número 1 de las producciones más vistas según el ranking que ofrece la propia plataforma. La tercera temporada ha demostrado que tiene cuerda para rato y que a la gente le sigue interesando esta serie que ya va por su tercera temporada y con cuerda para rato. Todo el mundo habla de ella, y entre una oferta tan masiva se ha convertido en esa serie que hay que ver para estar al día y no perderse en las conversaciones. Pero, ¿por qué se ha convertido en un fenómeno? Analizamos sus claves.

Giro a la fórmula

El principal atractivo de The Sinner es que da la vuelta a la fórmula clásica del thriller de asesinatos. Todas las películas y series suelen responder a la misma fórmula: el protagonista es acusado de un crimen, y debe demostrar su inocencia o la conspiración que hay detrás para querer incriminarle. Otra variante es que haya un asesino y los protagonistas sean posibles víctimas. The sinner apuesta por lo contrario. Aquí vemos al protagonista cometer el crimen. Sabemos que no es culpable, pero hay que descubrir por qué lo hizo, porque ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos. Normalmente ese por qué suele ir unido a un trauma interno que explota en el momento más inoportuno llevándoles a un acto casi inconsciente.

Originalidad en los casos

El punto de partida ya es original, pero no serviría de nada si los casos que son la columna vertebral de cada temporada no fueran diferentes. Cada temporada que ha pasado han ganado en truculencia, pero todos dejan al espectador con la boca abierta. En la primera era una mujer con una familia perfecta que en un lago de veraneo coge un cuchillo y asesina delante de todos a otro joven sin venir a cuento. La segunda aumentaba la truculencia con un niño que envenenaba a sus padres en una excursión. Y esta tercera vemos a un marido perfecto que deja morir a su amigo de la universidad en un espectacular accidente de coche. Todos tenían una motivación consciente o inconsciente, y el espectador lo descubre a la vez que el investigador que une todos los casos, ese Harry Ambrosse al que da vida Bill Pullman.

Jessica Biel en la primera temporada.

Adictiva (y tramposa)

No nos engañemos, The sinner es una serie tremendamente tramposa… y muy adictiva. Cada episodio tiene un giro que hace que te plantees todo lo que has visto y que lleva la trama por un lugar inesperado. Muchas veces no son ni coherentes, pero son efectivos y funcionan para el principal cometido de la serie: tenerte pegado al sofá todo el raro. Los capítulos de The sinner se comen como pipas, y cuando ves uno quieres seguir viendo para ver cómo termina todo. Ese enganche hace que todo el mundo la vea de una sentada y la quiera comentar.

Tramas conclusivas

Un factor importante es que cada temporada abre una nueva trama e investigación y la cierra. El espectador sabe que el misterio se resolverá siempre en el último episodio y que no tendrá que esperar un año a que haya otros ocho capítulos que continúen todo. Eso hace que los fans conozcan los códigos de The sinner y que se sientan cómodos en su estructura. Una trama de ocho episodios, un misterio que se irá revelando poco a poco y uno nuevo en la próxima temporada. Esto también hace que no sea necesario ver las anteriores temporadas para engancharte, puedes ver la tercera sin conocer nada de las anteriores, porque son casos que no tienen nada que ver.

Fotograma de la segunda temporada de The sinner.

Actores conocidos y nuevos

Cada temporada es un caso, y cada caso un actor o actriz nuevo para protagonizarlo. Todo comenzó con Jessica Biel, que dio vida a la madre ‘asesina’ de la primera tanda de episodios. La actriz, además, es productora de esta serie. En la segunda se apostó por Carrie Coon, uno de los rostros más importantes de la televisión reciente y que venía de protagonizar The leftovers. La tercera le da el protagonismo a Matt Bomer, actor de Ladrón de guante blanco y series de Ryan Murphy y que en esta tercera entrega es el hombre perfecto con la mente perturbada. Estrellas del medio siempre acompañadas por Bill Pullman.

Netflix

No nos engañemos, Netflix es parte importante del éxito de The Sinner, que además no es una serie original de la plataforma, sino de USA Network, que es quien la emite en EEUU, pero cuando en Netflix vieron la primera temporada la compraron para distribuirla internacionalmente ellos. Una maniobra perfecta para ambos, ya que internacionalmente se ha convertido en todo un fenómeno mientras que en su país mantiene su forma original de emisión. Una fórmula doble que convence a las dos partes. Netflix ya ha confirmado la cuarta temporada y sabe que es uno de sus productos a prueba de balas para todos los veranos.

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