Donald Trump se suele burlar de la senadora demócrata por Massachusetts Elizabeth Warren llamándola "Pocahontas". Warren, que suena como posible candidata demócrata a la presidencia en 2020, lleva buena parte de su vida presumiendo de ascendencia indígena. Concretamente, cherokee. La elección de la palabra "presumir" no es gratuita: el exotismo, sobre todo si este es descendente (es decir procedente de grupos sociales y raciales supuestamente marginados o percibidos como socieconómicamente inferiores al blanco anglosajón protestante) está muy bien visto entre cierto sector del público demócrata. 

Harta de las burlas de Trump y de las acusaciones de haberse beneficiado durante su carrera política de su condición de supuesta nativa americana, algo evidente para cualquiera que conozca los resortes primarios de la psicología progresista, Warren decidió someterse a un test de ADN y despejar dudas. El test, realizado por el profesor de genética Carlos Bustamante, demostró dos cosas: que Elizabeth Warren tiene, efectivamente, trazas de ADN indígena en dosis homeopáticas, es decir inferiores incluso a las del estadounidense medio, y que la prensa de izquierdas es una de las principales amenazas a la democracia por su afición a las fake news

Los resultados del test de Warren arrojaron un resultado de entre un 1,56% (en el mejor de los casos) y un 0,1% (en el peor) de sangre indígena. Las tribus americanas suelen exigir un porcentaje mínimo de sangre indígena de entre el 12,5% y el 50% para considerar a alguien como uno de los suyos. Un porcentaje entre 8 y 32 veces superior al de Elizabeth Warren. Los cherokees, divididos en varios subgrupos, exigen un porcentaje mínimo de entre el 6% y el 25% o un ancestro incluido en los Dawes Rolls, la lista de ciudadanos indígenas seleccionados por la comisión Dawes entre 1989 y 1914 como miembros de pleno derecho de las cinco tribus (cherokee, creek, choctaw, chickasaw y seminolas). Elizabeth Warren no cumple, ni por asomo, ninguno de los requisitos. 

En cualquier caso, esos porcentajes son sólo un entretenimiento. Los tests de ADN no distinguen entre nativos norteamericanos, centroamericanos o sudamericanos, por no decir entre las diferentes tribus, y suelen ser rechazados en la práctica por los líderes indígenas. Bustamante, de hecho, usó muestras de ADN mejicano, peruano y colombiano, y no de nativos americanos, en el test de la senadora Warren, por lo que sus conclusiones, suponiendo que sean correctas y que el método de extrapolación sea preciso, podrían no ser más que simple ruido estadístico. 

"Usar un test de ADN para defender tu pertenencia a la Nación Cherokee o a cualquier otra tribu, incluso de forma vaga, está mal y es inapropiado. Supone burlarse de los tests de ADN y de sus usos legítimos, y deshonra a los Gobiernos y ciudadanos verdaderos de las naciones tribales, cuyos antepasados están documentados y cuya herencia está probada. La senadora Warren está socavando los intereses de las tribus con sus continuas reclamaciones de una supuesta herencia tribal", ha dicho Chuck Hoskin Jr., secretario de Estado de la Nación Cherokee.

Elizabeth Warren se ha beneficiado a lo largo de su carrera, y no sólo en términos de imagen, de esa supuesta ascendencia cherokee. Cuando un grupo de estudiantes snowflakes ("ofendiditos" en inglés) de Harvard se quejó de la escasa diversidad racial y sexual del profesorado de la facultad de Derecho, algunos de los académicos se defendieron con el argumento de que Elizabeth Warren, uno de los 71 profesores de la plantilla, es nativa americana. El tema no es baladí en época de cuotas y de tratamientos preferenciales para las minorías. Warren cambió en 1989 su grupo étnico de "blanco" a "indígena" tres años después de ser contratada, como mujer blanca, por la facultad de Derecho de la Universidad de Pennsylvania. 

Así tituló la noticia la CNN:

Senadora Elizabeth Warren publica prueba de ADN con 'fuerte prueba' de ascendencia nativa americana

Así El País:

¿Cumplirá Trump su promesa de pagar un millón de dólares a una senadora demócrata? El presidente apostó por que Elizabeth Warren no podría demostrar su ahora confirmada herencia indígena.

Así politico.com:

Elizabeth Warren contraataca a Trump, publicando un test de ADN que confirma "fuertemente" su ascendencia nativa americana. 

Así The Boston Globe:

Warren publica el test que confirma su ascendencia indígena. 

Así The New York Times

Los resultados del test de ADN de Warren ponen a Trump a la defensiva, pero también provocan dudas.

¿Cuál es la diferencia entre un doctorado regalado y una herencia inventada si ambos le confieren a su poseedor una clara ventaja competitiva respecto a sus rivales profesionales y políticos? Todos aquellos que sostenían que el socialismo lleva la corrupción en la sangre tienen ahora la prueba de ello en la senadora Warren: 0,1% indígena y 99,9% progre. 

Aquí tienen a la cherokee.

La senadora por Massachusetts Elizabeth Warren. www.warren.senate.gov