Los coches eléctricos han tenido que soportar, y siguen soportando, mucha desinformación sobre su funcionamiento y capacidades, especialmente comparados con los coches de combustión tradicionales, más vendidos en España por mucha diferencia.

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Por ejemplo, durante mucho tiempo se decía que los coches eléctricos eran más propensos a sufrir por el agua; un "bulo" que se basaba en algo que sabe todo el mundo, que la electricidad y el agua no se llevan muy bien.

Por supuesto, cualquier coche moderno ya tiene baterías y un sistema eléctrico que supuestamente debería fallar igualmente, pero era una lógica que no seguía mucha gente. Nissan tuvo incluso que crear anuncios en los que se mostraba un coche eléctrico recibiendo un autolavado para demostrar que no les pasa nada.

Un Tesla contra una ola

Ahora tenemos el mejor ejemplo de que un coche eléctrico no solo puede resistir el agua tan bien como uno de combustión; de hecho, puede ser mejor en situaciones extremas como inundaciones.

Es lo que han experimentado sin querer en Hangzhou, China, donde una cámara de tráfico ha grabado el desastre que puede provocar una ola. Ocurrió a lo largo del río Qiantang, cuya marea de repente generó una enorme ola que invadió la carretera que circula en paralelo.

Afortunadamente, no es un tsunami, y sólo se registraron daños materiales en los vehículos que estaban circulando en aquel momento; e irónicamente, el mejor parado fue un Tesla.

Al igual que el resto de los coches, el Tesla también es movido por el tremendo impacto del agua, terminando en perpendicular respecto al sentido de circulación, ayudado en parte por un autobús cercano. Otros no tuvieron tanta suerte y chocaron entre sí.

Por qué un eléctrico funciona con el agua hasta el cuello

Lo realmente llamativo llega a continuación. El Tesla es el único vehículo que sigue funcionando, y de hecho, instantáneamente se pone en marcha y escapa la zona, su conductor seguramente pensando que llegaría una segunda ola similar.

¿Cómo lo consiguió? La clave está en que los coches eléctricos no necesitan aire para funcionar, las aperturas del frontal sólo sirven para refrigerar los componentes. Eso es muy diferente a los coches de combustión, que como su nombre indica, tienen que mezclar aire y combustible para generar una explosión que mueva los pistones y a su vez, al eje de transmisión y a las ruedas.

Viendo la altura a la que llega el agua, es muy probable que los coches del vídeo no puedan volver a arrancar o tengan dificultades para hacerlo; si el agua ha llegado a la toma de aire del motor (aproximadamente la mitad de la altura del coche), lo recomendable es no intentar arrancarlo, a riesgo de romper el motor; si mantenemos la calma en esa situación y simplemente salimos del coche, los mecánicos podrían salvar la mecánica.

El Tesla también debería llevar el coche al servicio técnico, más que nada para comprobar si ha entrado barro u otros objetos entre los componentes internos.