La industria aeroespacial está en auge, en España y en el resto del mundo, con la consecución de misiones tan críticas como Artemis II, que volverá a llevar al ser humano a la Luna.
La administración de Trump tiene más planes asociados. Entre ellos, la idea de desarrollar un sistema de energía nuclear en la superficie de la Luna, de cara al año 2030; es decir, en la próxima década.
Así lo ha anunciado la NASA, en colaboración con el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE), estableciendo un "compromiso renovado" que apoyará la investigación y desarrollo de este proyecto.
Un reactor nuclear en la Luna para 2030
Jared Isaacman, amigo personal de Elon Musk y actual administrador de la NASA, ha firmado un memorando de entendimiento para la colaboración conjunta que dé lugar a esta ambiciosa idea.
La idea es promover la conocida visión de Trump respecto a la superioridad espacial estadounidense, "mediante el despliegue de reactores nucleares en la Luna y en órbita", dijo la NASA.
Representación de colonia en la Luna
Esto incluirá el despliegue de un completo conjunto de reactores nucleares no solo en la superficie lunar, sino en plena órbita; un proyecto sin precedentes en la historia aeroespacial humana.
El DOE y la NASA se han comprometido con el despliegue de un sistema de energía de fisión en la Luna, que pueda producir energía eléctrica, segura, eficiente y abundante, para que pueda funcionar años seguidos.
Este sistema, junto al reactor prometido por la agencia de Isaacman, servirá para sustentar futuras misiones lunares sostenidas, gracias a su capacidad de proporcionar energía "continua y abundante".
Isaacman ha expuesto este compromiso, asegurando que construirán "la infraestructura necesaria para quedarse y realizar las inversiones necesarias para el próximo. gran salto a Marte y más allá".
Base Lunar, con paneles solares y producción de comida
El secretario de energía Chris Wright apoyó la iniciativa de su homónimo en la NASA, comparando esta idea con la famosísima Misión Apolo y el Proyecto Manhattan en lo que a posibilidades refiere.
"Este acuerdo continúa este legado", apostilla Wright. "Nuestra nación lidera al mundo en la conquista de nuevas fronteras que antes se creían imposibles", expone el secretario.
Lo cierto es que el plan no es específicamente nuevo. El predecesor de Isaacman ya realizó presiones para acelerar los plazos de construcción de este reactor, casi iniciando una carrera contra China y Rusia.
Sean Duffy se apresuró, después de que estos países anunciaran planes para construir un reactor nuclear en una base lunar para sustentar futuras misiones espaciales, de aquí al año 2030.
Representación de una base lunar
En ese momento, Duffy usó palabras catastrofistas para justificar su intensidad, advirtiendo que el primer país en posicionar este proyecto podría declarar "una zona de exclusión" para bloquear la finalidad del proyecto Artemis.
