Todo listo en el Centro Espacial Kennedy en Florida para el segundo intento de reconquista de la Luna. Tras los problemas con el lanzamiento del lunes, a eso de las 20:17 hora de España peninsular está previsto que despegue el cohete SLS de la NASA con la nave espacial Orión acoplada convenientemente en la cúspide del propulsor. Por delante, hasta 42 días de viaje hacia la Luna con el único fin de probar los sistemas esenciales para que el ser humano regrese —allá por el 2025— al satélite.

[La misión Artemis, en cifras: 3,40 minutos de despegue para un viaje de 2,1 millones de kilómetros]

Los partes meteorológicos de la NASA no eran nada halagüeños, pero han mejorado en las últimas horas y ahora dan un 60% de tiempo favorable, que se amplía hasta un 80% según vaya avanzando la tarde. El pasado fin de semana, una gran tormenta con aparato eléctrico puso a pleno rendimiento los pararrayos ubicados en las inmediaciones. Según datos de la agencia espacial, dos rayos habrían impactado contra este sistema de protección sin provocar más percances.

Pese a todo, el pronóstico realizado por la Fuerza Espacial de Estados Unidos es favorable para la ventana de lanzamiento, que va desde las 20:17 a las 22:17 de hoy, hora peninsular española. La intención de los ingenieros de vuelo de la NASA es no alargar lo más mínimo ese despegue y pulsar el botón de lanzamiento en el primer minuto.

En EL ESPAÑOL realizaremos un directo para que pueda seguir minuto a minuto el acontecimiento. Además, como suele ser habitual, la agencia espacial de Estados Unidos retransmitirá en directo a través de su web, su app y sus cuentas en redes sociales todo el proceso. La emisión en español comienza a las 19:00, hora peninsular y se alargará después del despegue dando cobertura al vuelo.

Ultimando detalles

El equipo de gestión de la misión Artemis I se reunió esta mañana para revisar el estado de las operaciones y ha dado el visto bueno al nuevo intento de lanzamiento del cohete SLS y la nave Orion. Desde el pasado lunes 29 de agosto, los técnicos de la NASA han actualizado los procedimientos, practicado las operaciones a realizar y afinado los plazos para que todo salga según lo previsto.

Durante el último día, los equipos trabajaron en arreglar una nueva fuga, sustituyendo una manguera flexible y una línea de sensor de presión que estaba suelta, como fuente más probable de ese problema. También volvieron a apretar los pernos que rodean esa carcasa para garantizar un cierre hermético cuando se introduzcan los propulsores superenfriados. Aunque no se detectó ninguna fuga a temperatura ambiente, los técnicos estarán muy pendientes durante las operaciones de llenado del tanque, una de las fases críticas previas al despegue.

Se ajustarán los procedimientos para enfriar los motores, también llamados prueba de purga de arranque, entre 30 y 45 minutos antes en la cuenta atrás, durante la fase de llenado rápido de hidrógeno líquido para la etapa central. Esto permitirá disponer de más tiempo para enfriar los motores a la temperatura adecuada para el lanzamiento.

Misión

Los primeros minutos del lanzamiento estarán protagonizados por los 2 propulsores extra situados a cada lado del cohete y por los 4 motores RS-25 integrados en la etapa central. Los primeros tan solo tienen combustible para los 2 primeros minutos —luego se desacoplarán— mientras que los de la zona central proporcionan un tiempo de empuje de 8 minutos, para posteriormente caer.

El siguiente paso es el encendido de la etapa intermedia de propulsión criogénica (ICPS, de sus siglas en inglés), que permitirá a la nave Orión realizar una órbita a la Tierra para, esta vez sí, poner rumbo a la Luna. Esta segunda y última etapa del cohete SLS ya está integrada dentro de la nave espacial.

Representación de la nave Orión sobrevolando la Luna NASA

El siguiente paso de la nave Orión es el despliegue de los paneles solares para obtener energía eléctrica sin depender de las baterías internas. El propulsor criogénico será quien ofrezca la fuerza necesaria para abandonar la atracción terrestre con una maniobra conocida como inyección translunar.

A las dos horas del lanzamiento se desplegarán los satélites científicos, unos enfocados en el estudio de la Luna mientras que otros se mandarán al espacio profundo. Mientras, en su viaje hacia la Luna, que durará entre 8 y 14 días, la nave Orión corregirá el rumbo según sea necesario gracias a un módulo de la ESA.

[La espectacular prueba de fuego del cohete SLS con el que la NASA volverá a la Luna]

Orión volará a unos 97 kilómetros de la superficie de la Luna y, tras impulsarse en una órbita retrógrada del satélite, llegará a la distancia más lejana en el espacio a la que ha volado una nave espacial construida para ser tripulada. Para el viaje de vuelta a la Tierra, la nave Orión empleará nuevamente la gravedad lunar mientras realiza un segundo sobrevuelo cercano a la superficie.

Las estimaciones de los ingenieros de la NASA es que Orión entrará en la atmósfera de la Tierra a unos 40.000 kilómetros por hora, que se irán reduciendo con el rozamiento hasta unos 480 km/h. Eso pondrá a prueba la resistencia de los escudos térmicos, ya que la temperatura alcanzará unos 2.800 grados.

La última etapa se iniciará con el despliegue de los paracaídas, que reducirán la velocidad de la Orión a unos 160 km/h. Después se desplegarán otros tres paracaídas que reducirán la velocidad para que se produzca el amerizaje frente a la costa de San Diego (California), lugar donde será recogida por un barco. En total, la misión tendrá una duración de entre 26 y 42 días.

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