Con el despertar del miedo al coronavirus, se está creando una mayor conciencia social sobre la importancia de la higiene a todos los niveles. La limpieza de manos, evitar al máximo que toquen la cara, minimizar el contacto físico así como asegurarnos el no tocar ciertas superficies de uso común en la medida de lo posible.

Noticias relacionadas

Entre los objetos cotidianos que pasan más horas en nuestras manos son los smartphones y los teclados, con lo que se convierten en lugares favoritos de gérmenes y un caldo de cultivo perfecto para transmitir amenazas. Así por ejemplo, la pantalla de un teléfono tiene 30 veces más gérmenes que los que se pueden encontrar en la taza de un inodoro, según un estudio de la Universidad de Barcelona. 

De esta forma, hay que poner también el foco en este tipo de dispositivos que usamos a diario con nuestras manos y de forma recurrente como son el teléfono móvil o el teclado de nuestro ordenador, pero, ¿cómo desinfectar tu móvil a conciencia y con seguridad?

Pantalla: alto riesgo

Los gérmenes encuentran en la pantalla de nuestros smartphones el ecosistema perfecto. Por ejemplo, el temido coronavirus puede permanecer hasta 9 días en superficies como metal, cristal o plástico, según un análisis publicado en el Journal Hospital Infection.

Hombre utilizando su smartphone @clemono2 en Unsplash

La misma publicación nos da la receta para desinfectar estas superficies utilizando una disolución con una concentración de entre el 62 y el 71% de etanol o la utilización de los clásicos desinfectantes hospitalarios con un 0.5% de hipoclorito reduce el carácter infeccioso del coronavirus con una aplicación de un minuto. En nuestro caso, no es recomendable utilizar alcohol pues destruirá la capa oleofóbica de nuestro smartphone; la que impide que se queden todas las huellas en pantalla.

Para una limpieza diaria, basta seguir las recomendaciones que dan los fabricantes. Apple, por ejemplo, recomienda utilizar un pequeño paño de los que se usan para las lentes de las cámaras de fotos. Aunque siempre podremos, con mucho cuidado en puertos y botones, empapar un paño con agua y jabón y tener otro a mano otro para secarlo inmediatamente. Para las zonas trasera o los cantos podemos utilizar alcohol isopropílico especialmente fabricado para trabajar con electrónica. Este último también puede servir para limpiar la pantalla del ordenador o el monitor.

Smartphone @frankvex em Unsplash

El siguiente nivel es comprar un aparato ultravioleta para eliminar mediante radiación cualquier rastro de virus o de vida microbiana. Ya existen en el mercado auriculares inalámbricos con carcasas que incorporan radiación ultravioleta pero existen dispositivos específicos para los smartphones.

Cuidado en la oficina

Para los que trabajamos delante de una pantalla, el teclado y el ratón son los otros dos compañeros inseparables. A favor tienen que suelen ser mucho menos delicados que un smartphone al uso y podemos utilizar medidas más expeditivas.

Por ejemplo, uno de los métodos que podemos utilizar son las botellas de aire comprimido. Principalmente con el teclado que suele acumular suciedad bajo las teclas y es imposible acceder sin quitarlas o dándole un buen chorro de aire a presión.

Ordenador @glenncarstenspeters en Unsplash

Si no nos queremos gastar dinero en las botellas podemos ir a cualquier gasolinera que tenga servicio de inflado. Dirigimos el chorro de aire comprimido a las rendijas y eliminamos las partículas sólidas en muy poco tiempo.

Para una limpieza más a fondo podemos utilizar la disolución a base de etanol que recomienda el Journal Hospital Infection en un paño escurrido. Basta con poner tres partes de alcohol etílico al 96% (el de las heridas) y una de agua para conseguir la concentración necesaria. Incluso, si podemos, es recomendable quitar todas las teclas y limpiarlas individualmente a conciencia. En cambio, si nuestro teclado está integrado en un ordenador portátil podemos utilizar un bastoncillo y aplicar la disolución.

Escritorio @domenicoloia en Unsplash

En algunas tiendas online nos encontramos con una masa semisólida a modo de gel que promete penetrar en todas las rendijas para adsorber la suciedad. Particularmente he probado uno -de los más económicos- y no sustituyen a un buen chorro de aire comprimido de botella o de gasolinera.

Cuando hayamos desinfectado nuestros smartphones, tablets y ordenadores debemos mantener una higiene personal estricta. Limpieza de manos con agua y jabón cuando tengamos acceso y contar con un bote de gel desinfectante en la mochila o bolso para limpiarnos cuando estemos fuera de casa.