Las claves
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León se convertirá en uno de los polos industriales de drones de toda España. Indra invertirá en la provincia 12 millones de euros en unas nuevas instalaciones con el objetivo de comenzar la producción de aeronaves en el último trimestre del año.
Se trata, según apuntan desde la compañía, "de la principal y más avanzada fábrica de vehículos aéreos multipropósito y munición merodeadora".
Esta tecnología es clave para las Fuerzas Armadas españolas y se encuentran dentro de los Programas Especiales de Modernización impulsados por el Ministerio de Defensa durante el pasado ejercicio.
Con este movimiento, la compañía presidida por Ángel Escribano busca concentrar en las nuevas instalaciones de Villadangos del Páramo la producción de los drones.
De esta fábrica saldrán tanto los drones Tarsis, Valero y la munición kamikaze fruto de la nueva empresa creada con la emiratí Edge, movimiento anunciado hace solo unos días.
Dron Valero
Asimismo, desde Indra aseguran que cada modelo de dron contará con líneas de montaje específicas y pretenden dar trabajo a más de 130 personas.
El objetivo es "comenzar la fabricación e integración de UAS Clase 1 de menos de 150 kilogramos", tanto destinados a defensa como a aplicaciones civiles. También trabajarán para iniciar la producción de drones con munición a partir de 2027.
Indra colaborará con el aeropuerto de León y con el Grupo de Obtención por Sistemas Aéreos (GROSA) del Ejército de Tierra para "contar con un centro de ensayo y validación de los nuevos sistemas, tanto drones como antidrones".
"Con esta iniciativa, Indra sigue avanzando en su respuesta industrial a los Programas Especiales de Modernización (PEM) y refuerza su división Indra Weapons & Ammunition", afirman.
Esta última rama de la compañía está centrada en el desarrollo de vehículos no tripulados, sistemas antidrón, de guiado de precisión y sistemas de energía dirigida.
"Contribuye, además, a asegurar la soberanía tecnológica nacional en el ámbito de los drones y a posicionar a León y a la industria local de cara a oportunidades internacionales, con Europa, que identifica los UAS como solución estratégica, como uno de los principales mercados".
Junto a la fábrica en Villadangos, Indra prevé incrementar las capacidades de ingeniería de su centro actual en León con la incorporación de 150 nuevos ingenieros.
En estas instalaciones se desarrolla tecnología de ciberdefensa, simulación, mando y control e Inteligencia, desarrollo de software, comunicaciones, sistemas aéreos no tripulados, sistemas antidron, armamento y munición, y sistemas de tráfico aéreo.
Hace solo unos días, la compañía también informó de la apertura en Valladolid de una nueva fábrica de micromotores para drones.
Tarsis y Valero
El pasado verano, Indra anunció la adquisición de la rama de drones de la compañía andaluza Aertec, desarrolladora del dron Tarsis.
Se trata de una plataforma originalmente concebida para labores de espionaje e inteligencia, pero a la que luego incluyeron un sistema lanzacohetes de Instalaza.
Hace solo unas semanas, desde la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa se informó de la selección de este modelo para el programa SANTAM para la adquisición de 49 aeronaves.
Este programa tiene un valor estimado del contrato de 364,1 millones de euros e incluye tanto el desarrollo de la plataforma como la compra de las aeronaves.
"Las capacidades de ingeniería de Aertec DAS y su familia de UAS Tarsis son piezas clave para acelerar el despliegue de esta estrategia", afirmaron en el momento de la compra desde Indra.
"El uso de este tipo de vehículos es clave para que cualquier ejército pueda operar en conflictos modernos".
También es una prioridad para la Unión Europea. Desde Bruselas se ha impulsado el programa ReArm Europe que está dotado de 800.000 millones de euros y que identifica los drones como una capacidad crítica a potenciar dentro de la UE.
En cuanto al Valero, Indra presentó este dron militar el mayo pasado como un sistema modular adaptable a cualquier tipo de misión y diseñado totalmente en España.
Tal y como explican desde Indra, debido a su modularidad, el dron puede configurarse con diferentes cargas de pago que van a determinar el rol del sistema de armas, basándose esencialmente en el escenario operacional y la misión.
El diseño es totalmente desechable, un estándar en este tipo de drones, aunque también apuntan a que opcionalmente puede recuperarse.
Otro de los puntos que destaca Indra es la capacidad para desplegarse desde diferentes plataformas, tanto desde el aire —a bordo de otras aeronaves— como desde la superficie empleando el lanzador.
Actualmente, el Valero no se encuentra en servicio y todavía, que se sepa oficialmente, no ha recibido ningún encargo de compra por parte del Ministerio de Defensa.
