Y.R.
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Las claves

El Departamento de Estado de EEUU ha dado luz verde a la posible venta a Dinamarca de tres aeronaves de patrulla marítima P-8A Poseidon, en el marco del programa Foreign Military Sales (FMS).

La autorización del programa, cuyo contratista principal será Boeing, fue notificada el 29 de diciembre de 2025 por la Defense Security Cooperation Agency (DSCA), que cifra el coste total estimado en 1.800 millones de dólares (1.650 millones de euros).

Según la DSCA, Dinamarca ha solicitado, además de los citados tres aviones, cuatro sistemas de radio táctica Multifunctional Distribution System Joint Tactical Radio System, cuatro conjuntos de transmisores láser Guardian para el sistema AN/AAQ-24(V)N.

Junto a estos equipos, Copenhague ha solicitado también cuatro procesadores de misión de reemplazo para el sistema AN/AAQ-24(V)N, equipados con módulos antisuplantación SAASM (Selective Availability Anti‑spoofing Modules), así como ocho sistemas de navegación LN-251 con GPS y navegación inercial integrados, igualmente dotados de SAASM.

La operación no solo abarca las nuevas plataformas aéreas, sino también un amplio paquete de sensores, sistemas de misión y apoyo logístico que situará a la flota danesa entre las más avanzadas de Europa en vigilancia marítima y guerra antisubmarina

Entre los equipos destacados figuran software táctico de misión abierta, sensores electroópticos e infrarrojos MX-20HD, radares AN/APY-10, sistemas acústicos AN/AAQ-2(V) para detección de submarinos y sensores de alerta de misiles NexGEN integrados en el sistema AN/AAQ-24(V)N.

El paquete se completa con sistemas de gestión de alerta temprana ALQ-213, interrogadores IFF A/N UPX-43, transmisores A/N APX-123A, radios AN/ARC-210 en bandas UHF/VHF, programadores del sistema lanzador de contramedidas AN/ALE-47 (CMDS), dispositivos de seguridad de comunicaciones COMSEC KY-100M y aplicadores criptográficos KIV-78A.

A ello se suman servicios de ingeniería, apoyo técnico y logístico tanto del Gobierno de Estados Unidos como de contratistas, así como otros elementos asociados al sostenimiento del programa.

La venta “apoya los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos” al reforzar la seguridad de un aliado clave de la OTAN, al tiempo que mejora la capacidad de Dinamarca para hacer frente a amenazas actuales y futuras, según la DSCA.

En particular, el refuerzo de la patrulla marítima y la vigilancia antisubmarina resulta estratégico para el Atlántico Norte y el Báltico, áreas de creciente interés geopolítico.

La incorporación del P-8A Poseidon, una plataforma probada en operaciones de la OTAN, permitirá a Copenhague aumentar su capacidad de disuasión, contribuir con medios creíbles a operaciones aliadas y mejorar la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses y aliadas, aseguran desde la DSCA.

Washington subraya que Dinamarca no tendrá dificultades para integrar estos sistemas en sus Fuerzas Armadas.

Eso sí, estima que la descripción y el valor en dólares se corresponden con la cantidad y el importe máximos estimados según los requisitos iniciales.

Se espera que el valor real sea algo inferior, aunque dependerá de los requisitos finales, la disponibilidad presupuestaria y los acuerdos de venta firmados.