Un grupo de presidiarios provocó en la madrugada de este sábado un incendio en la principal prisión de Teherán, lo que ha llevado a un enfrentamiento entre los reos y las fuerzas de seguridad del centro penitenciario, según varios medios iraníes.

Al menos cuatro personas han muerto y 61 han resultado heridas en los incidentes que se vivieron anoche en la prisión Evin de Teherán, que alberga a los presos políticos, informaron medios locales.



Una fuente de seguridad citada por la agencia oficial IRNA indicó que "estallaron choques entre presos y los funcionarios de la prisión de Evin" donde se encierra a presos políticos. Los presos prendieron fuego el almacén de ropa, lo que provocó un incendio y causó el caos. "Ahora la situación está completamente bajo control y se mantiene la paz en la prisión”, añadió la fuente.

[La presión popular fuerza a las autoridades de Irán a retirar un cartel de mujeres con hiyab]

La prisión de Evin, situada en el oeste de Teherán, tiene un área de 40 hectáreas y algunos de sus módulos están controlados por el Poder Judicial, mientras que otros dependen del Ministerio de Inteligencia y de la Inteligencia del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución.

Por su parte, la agencia Mizan, del poder judicial, ofreció una versión parecida de los hechos y añadió que “el fuego ha sido contenido y extinguido” completamente. “La policía ha ayudado a establecer la paz en Evin de manera rápida”, indicó este medio, que subrayó que el conflicto fue iniciado por presos condenados por robos.



El diario reformista Shargh informó, por su parte, de que se han producido explosiones dentro de la prisión y que las carreteras de la zona han sido cortadas por la Policía.



Activistas mostraron en redes sociales vídeos de la prisión en los que se observaba un gran fuego y se escuchaban disparos y explosiones.



También se escuchaban gritos de “muerte al dictador”, en referencia al líder supremo de Irán, Ali Jameneí.



Los grupos de derechos humanos denuncian con frecuencia las torturas en esa cárcel, que alberga a numerosos de los considerados presos políticos, así como a reclusos con doble nacionalidad.

Como respuesta a la violencia de las autoridades a los presos, pero tmabién durante las violentas movilizaciones de las últimas semanas en todo el país, los ciudadanos de Teherán se desplazaron dirección a la prisión de Evin para apoyar el levantamiento de los presos. Es otro síntoma más de la tensión entre los iraníes y el régimen de los ayatolás.



El conflicto estalla en medio de las protestas desatadas por la muerte de la joven de 22 años Mahsa Amini, el 16 de septiembre tras ser detenida tres días antes por la llamada Policía de la moral en Teherán por considerar que llevaba mal puesto el velo islámico.



Desde la muerte de la joven kurda se suceden las protestas en numerosas ciudades del país protagonizadas sobre todo por jóvenes, y que están siendo fuertemente reprimidas por las fuerzas de seguridad. La ONG Irán Human Rights, con base en Oslo, ha registrado 108 muertos, entre ellas 23 menores, de entre 11 y 17 años.

Muertos y heridos

Hasta el momento, al menos cuatro personas murieron y 61 resultaron heridas en el incendio y los enfrentamientos que se vivieron anoche en la prisión Evin de Teherán, que alberga a los presos políticos.



“En el incendio de anoche en la prisión de Evin murieron cuatro presos por inhalación de humo”, ha indicado Mizan.



Además, 61 personas resultaron heridas, de las que 10 siguen hospitalizadas, cuatro de ellos en estado grave.

No obstante, algunos de los presos políticos o periodistas que se encuentran encerrados en la prisión de Evin han informado de que se encuentran bien tras lo ocurrido esta madrugada.



La prisión Evin alberga a presos políticos, extranjeros y periodistas, como la periodista Niloufar Hamedi, el iraní-estadounidense Siamak Namazi o el activista Hossein Shanbezadeh, que informaron a sus familias que no sufrieron daños en los sucesos de anoche.

[Irán vive nuevas y tensas protestas tras la muerte de Mahsa Amini: "Muerte a la República Islámica"]



“Niloufar Hamedi me llamó hace unos minutos. Se encuentra bien”, escribió en Twitter Mohamed Hosein Ajorlou, marido de Hamedi, que fue de los primeros en informar del caso de Amini y fue detenida por ello.



Por su parte, el abogado del ciudadano iraní-estadounidense Siamak Namazi, condenado a diez años de cárcel en 2016 por supuesto espionaje y colaborar con un Gobierno "hostil", informó que su cliente no sufrió daños.



“Me alegra informar de que de Siamak Namazi ha hablado con su familia. Él está seguro y ha sido trasladado a una zona segura de la prisión Evin”, dijo en Twitter Jared Genser, abogado de la familia Namazi.