Bruselas

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete afrontan el debate sobre la guerra Israel-Hamás en la cumbre que empieza este jueves en Bruselas absolutamente divididos. No hay acuerdo en la Unión Europea para pedir a Israel un alto el fuego humanitario inmediato en Gaza, tal y como ha reclamado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una carta conjunta con los líderes de Bélgica, Irlanda y Malta. Una falta de unidad europea que ha vuelto a quedar al descubierto en la última votación sobre el conflicto palestino israelí en la Asamblea General de la ONU.

La Asamblea General aprobó este martes por una abrumadora mayoría de 153 votos favorables, frente a 10 en contra y 23 abstenciones, una resolución promovida por Egipto que pide "un alto el fuego humanitario inmediato" en Gaza. Una maniobra que se produce después de que Estados Unidos vetara una solicitud similar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Sin embargo, los Estados miembros de la UE, lejos de exhibir un frente común, se dividieron en tres bandos distintos. Un total de 17 países (entre ellos España, Bélgica, Irlanda, Malta o Francia) apoyaron la petición.

Los países de la UE se dividen en la votación sobre un alto el fuego humanitario en Gaza

"Francia votó a favor de la resolución egipcia y pide una nueva tregua humanitaria que conduzca a un alto el fuego permanente. Francia exige la liberación inmediata de todos los rehenes y seguirá trabajando para encontrar una solución sostenible a este conflicto", explicó su embajador en la ONU, Nicolas de Rivière.

En el extremo contrario, Austria y República Checa son los dos únicos países miembros que han votado en contra. "Es vergonzoso que la Asamblea General de la ONU carezca de voluntad política para nombrar a Hamás y a otros como responsables de tomar como rehenes a civiles inocentes mientras exige su liberación inmediata e incondicional de Gaza. Una vez más, la Asamblea General ha sido incapaz de llamar a las cosas por su nombre. Por eso Austria votó en contra de esta resolución", argumenta su ministerio de Exteriores.

Por su parte, un total de 8 Estados miembros (entre ellos Alemania, Italia y Países Bajos) han optado por la abstención. El Gobierno de Berlín justifica que no puede apoyar la resolución porque "no menciona por qué Israel se ve obligado a defenderse: porque Hamás atacó bárbaramente a Israel el 7 de octubre y porque Hamás quiere seguir destruyendo a Israel".

"Al hacerlo, el proyecto de resolución, al menos implícitamente, cuestiona el derecho de Israel a defenderse contra el terrorismo de Hamás. Por eso no podemos aceptarla. Sólo cuando Hamás deponga las armas, Israel ya no se verá obligado a defenderse", sostiene el ministerio de Exteriores alemán.

"Al mismo tiempo, votar en contra del proyecto (de resolución) sería un error: queremos que termine el sufrimiento de la población palestina. Por lo tanto, estamos presionando para que haya pausas humanitarias. Para que finalmente los rehenes puedan ser liberados. Para que la ayuda que se necesita con urgencia llegue a la población Gaza", concluye el comunicado.

La división exhibida por la Unión Europea en Nueva York augura un debate muy difícil en el Consejo Europeo, con muy pocas posibilidades de que salta adelante el llamamiento a un alto el fuego inmediato que reclama España con el apoyo de una mayoría de Estados miembros. Las conclusiones de la cumbre deben aprobarse por unanimidad.