Bruselas

"La democracia es un sistema cuyo combustible es la información. Si la información es mala, la democracia es mala". El jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, ha anunciado este martes un nuevo régimen comunitario de sanciones que castigará específicamente a los actores extranjeros que, como el Kremlin, difunden noticias falsas con el objetivo de provocar inestabilidad y dañar a la Unión Europea. Una iniciativa que se suma a la reciente decisión de Bruselas de cancelar la emisión de Sputnik y Russia Today.

"La manipulación de la información y las interferencias son algo que la maquinaria de propaganda de Rusia está usando de forma activa, acompañando su campaña militar en Ucrania, difundiendo información falsa entre su propia población sobre por qué se ha producido esta invasión y cuál es la situación en Ucrania", ha relatado Borrell en un discurso ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo.

"Durante semanas, mucho antes de que la invasión empezara, los medios del Kremlin han ido preparando el terreno, invirtiendo las causas y las consecuencias de esta agresión y retratando a Rusia y a la gente de Rusia como una especie de víctimas". Unos medios que difunden de forma machacona que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, "está cometiendo genocidio, es un criminal, es una marioneta en manos de Occidente". Y que el objetivo de la invasión es "limpiar Ucrania de los nazis que están cometiendo genocidio contra los rusos".

Además, la maquinaria de propaganda del Kremlin "miente de forma sistemática sobre la situación militar y sobre el sufrimiento de la población ucraniana". "Sostienen que las autoridades ucranianas están bombardeando a sus propios ciudadanos o provocando incidentes nucleares con el fin de culpar a Rusia" y que hay "rusofobia" entre los aliados occidentales, ha denunciado el jefe de la diplomacia de la UE.

"Los medios estatales y el ecosistema a su alrededor se están usando como instrumentos para impulsar esta narrativa, para manipular y engañar, y son una parte integral de la agresión. No sólo se bombardean las casas, las infraestructuras, los cuerpos de la gente, también se están bombardeando sus mentes, sus ánimos", sostiene el exministro español de Exteriores.

A todo ello hay que sumar que el régimen de Putin persigue y prohíbe a los medios independientes y acaba de introducir una ley que tipifica como delito "lo que ellos denominan información fake sobre la guerra en Ucrania". "Te puede costar 15 años de cárcel y se dirige también contra los periodistas internacionales que están haciendo su trabajo vital en Rusia", ha subrayado Borrell. El resultado es que los ciudadanos rusos no tienen acceso a medios independientes y están aislados en una "burbuja" sin saber lo que ocurre.

Pero las campañas de fake news del Kremlin no se limitan a Rusia, a los países vecinos o a los Balcanes, sino que llegan también a los Estados miembros de la UE. "Hemos visto centenares de casos de desinformación en países europeos -en Alemania, en Reino Unido, en Francia, en Italia, en España-, que afectan a una variedad de cuestiones como las elecciones, las vacunas, el Brexit o los movimientos secesionistas en algunos Estados miembros", avisa el exministro de Exteriores.

"Para ser capaces de responder de forma rápida y decisiva en el futuro, voy a proponer un nuevo mecanismo que nos permitirá sancionar a estos actores maliciosos de la desinformación", ha comunicado Borrell a los eurodiputados.

"No estamos intentando decidir qué es cierto y qué es falso. Yo no soy el ministro de la verdad. No tenemos ministros de la verdad. Nos centramos en actores extranjeros que intencionadamente, de forma coordinada, intentan manipular nuestro entorno informativo, para hacer avanzar sus objetivos y hacernos daño", ha insistido.

El anuncio de Borrell se ha producido durante el debate sobre el informe final del comité especial de la Eurocámara sobre Injerencias Extranjeras en los Procesos Democráticos, que se votará este miércoles. Un informe que también reclama que la UE cuente con un régimen específico de sanciones contra la desinformación.

La resolución señala además que los "hallazgos recientes sobre los contactos estrechos y regulares entre funcionarios rusos y representantes de un grupo de secesionistas catalanes en España”, además de otros casos de injerencias, "requieren una investigación en profundidad y forman parte de la estrategia más amplia de Rusia de utilizar cualquier oportunidad para manipular discursos con el fin de fomentar la desestabilización".

El secesionismo catalán aparece citado junto a partidos de ultraderecha como el FPÖ austriaco, el Rassemblement National de Marine Le Pen y la Lega Matteo Salvini, que han firmado acuerdos de cooperación con el partido Rusia Unida del presidente ruso Vladímir Putin y a los que los medios de comunicación han señalado por "estar dispuestos a aceptar financiación por parte de Rusia".

El informe también señala que otros partidos europeos de derecha radical, como Alternativa por Alemania, el Fidesz y el Jobbik húngaros y el Partido del Brexit en el Reino Unido, mantienen “estrechos contactos con el Kremlin” y, en el caso de AfD y Jobbik, también han trabajado como "supuestos observadores electorales" en las elecciones controladas por el Kremlin, por ejemplo en Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, para supervisar y legitimar las elecciones patrocinadas por Rusia.

"Rusia busca contactos con partidos, figuras y movimientos para utilizar a actores que están dentro de las instituciones europeas para legitimar las posiciones rusas, a los gobiernos títeres, y también para presionar por el alivio de las sanciones y mitigar las consecuencias del aislamiento internacional", denuncia el Parlamento Europeo.

Noticias relacionadas