Bruselas

La Gran Coalición resiste en el Parlamento Europeo. La conservadora maltesa Roberta Metsola (43 años) ha sido elegida esta martes como nueva presidenta de la Eurocámara en primera vuelta por una amplia mayoría de 458 votos, gracias al apoyo no sólo del Partido Popular Europeo sino también de los socialdemócratas y los liberales de Renew (grupo al que pertenece Ciudadanos). Los socialistas han acabado dando su respaldo a Metsola pese a las reservas por su posición contraria al aborto tras firmar un acuerdo a tres sobre las prioridades de la legislatura.

Metsola se ha impuesto con claridad a los otros tres candidatos: la sueca verde Alice Kuhnke (101 votos), la eurodiputada de Izquierda Unida Sira Rego (57 votos). El polaco de derecha radical Kosma Zlotowski, del grupo Conservadores y Reformistas Europeos, se retiró a primera hora de la mañana, justo antes de la votación, con lo que la mayoría de los votos de esta familia política (incluidos los de Vox) han ido también a la nueva presidenta.

Socialistas y liberales no presentaron candidatos. Para salir elegida necesitaba la mayoría absoluta de los votos emitidos, es decir, 309 sufragios, un umbral que también ha superado ampliamente. El voto ha sido secreto y telemático debido a las restricciones por la pandemia. "Hay quien piensa que las fuerzas de izquierda pueden generar una mayoría en este Parlamento. Siento decirles que no es así. Siento decirles que si queremos conformar mayorías en este Parlamento necesitamos ampliar el abanico ideológico", ha dicho la presidenta del grupo socialista, Iratxe García.

"Nos hubiera gustado más tener una presidencia del Parlamento Europeo de mi grupo político, pero hay algo importante en política que es la responsabilidad. Este Parlamento está muy fragmentado ideológicamente y políticamente y es necesario actuar con responsabilidad, no tanto con lo que nos pida el cuerpo sino con lo que es bueno para la institución. Y el grupo de los socialistas y demócratas a intentado contribuir a esa estabilidad de la Cámara", ha argumentado García para justificar su voto a favor de Metsola.

La nueva presidenta, que representa al país más pequeño de la Unión Europea, será la más joven de la historia de la Eurocámara y la tercera mujer en el cargo, tras Simone Veil y Nicole Fontaine. Con su elección hay tres mujeres al frente de las instituciones europeas, junto a Ursula von der Leyen en la Comisión y Christine Lagarde en el Banco Central Europeo.

Metsola sucede en el cargo al socialdemócrata italiano David Sassoli, que falleció de forma inesperada la semana pasada por complicaciones graves causadas por una disfución del sistema inmunitario, justo cuando estaba a punto de concluir su mandato. La nueva presidenta se ha comprometido a continuar su legado de "mantener juntas a las fuerzas constructivas en Europa".

La polémica del aborto

En su discurso previo a la elección, Metsola ha eludido pronunciarse directamente sobre la polémica causada entre las fuerzas de izquierda por su posición contraria al aborto. Eso sí, ha destacado que "los derechos de las mujeres no pueden ser algo secundario: la lucha por la igualdad real debe ir más allá de la imagen, debe permear todo lo que hacemos". "Estaré orgullosa de ser la presidenta que lidere esa lucha para honrar el legado de todos los que estuvieron antes", ha asegurado.

En la rueda de prensa posterior a su elección, Metsola ha confirmado que en su nuevo cargo de presidenta defenderá la posición sobre el aborto de la Eurocámara, independientemente de sus convicciones personales. "Sobre esto, mi posición es la del Parlamento Europeo. Y sobre los derechos sexuales y reproductivos, este Parlamento ha sido inequívoco: ha pedido de forma repetida que estos derechos se protejan mejor. Justo el mes pasado, subrayamos el acceso a los derechos sexuales y reproductivos como una parte esencial para lograr la igualdad de género y eliminar la violencia de género. Esta es la posición de esta casa y me comprometo a que esta posición será la que impulsaré", ha asegurado.

Hasta ahora, la presidenta ha votado sistemáticamente contra todas las resoluciones de la Eurocámara en defensa del derecho al aborto. Una posición que se explica en buena medida por la realidad de su país de origen. Malta es el último Estado miembro de la UE donde el aborto es completamente ilegal, incluso en caso de violación, malformación del feto o peligro para la vida de la madre. Metsola ha dicho que en tanto que presidenta no volverá a votar.

En su discurso, la maltesa ha asegurado que reforzará el papel de la Eurocámara como foro de discusión y debate y buscará acercarlo más a los ciudadanos. Al mismo tiempo, la nueva presidenta pretende "modernizar" los procedimientos y hacerlos más eficaces, así como aprovechar la "energía joven" y la "sabiduría" de los parlamentarios.

"Nuestro presidente debe ser un promotor de consensos que escucha, que puede superar las diferencias y defender el centro. Yo he sido capaz de hacer eso, trabajando con colegas y amigos de forma transversal en cuestiones donde no es fácil forjar mayorías, como la migración, la protección de los derechos fundamentales, Frontex, la lucha contra la corrupción, combatir el racismo o defender las causas LGTB", sostiene la popular maltesa.

Los socialistas pierden poder en la UE

El resultado de la votación de este martes reedita la coalición de fuerzas europeístas que sostiene la Comisión de Ursula von der Leyen. Al mismo tiempo, los socialistas europeos pierden un alto cargo importante y se quedan únicamente con la jefatura de la diplomacia de la UE, que ostenta Josep Borrell. Por su parte, los populares tienen la presidencia de la Comisión, del Banco Central Europeo y ahora también de la Eurocámara, mientras que los liberales controlan la presidencia del Consejo Europeo con Charles Michel.

La gran paradoja es que el dominio popular en las instituciones de la UE coincide con un avance de los socialdemócratas en varios Estados miembros, en particular en Alemania con la elección de Olaf Scholz como canciller. El motivo de esta discrepancia es que el pacto en la Eurocámara se remonta a las elecciones europeas de 2019.

Entonces, populares, socialistas y liberales firmaron un acuerdo según el cual Sassoli presidiría la Eurocámara durante la primera mitad de la legislatura y un candidato del PPE tomaría el relevo a partir de enero de 2022. Aunque el italiano amagó con presentarse a la reelección, en diciembre anunció que se retiraba para no poner en riesgo la mayoría proeuropea que apoya a Von der Leyen. El acuerdo de Gran Coalición se renovó este mismo lunes justo antes de la elección de Metsola.

Al margen de su posición sobre el aborto, la nueva presidenta del Parlamento pertenece al ala más moderada del Partido Popular Europeo. En su trayectoria política ha defendido los derechos de la comunidad LGBT, se ha significado en la lucha contra la corrupción y el clientelismo político en Malta y también ha apoyado el derecho de asilo o el Estado de derecho frente a la deriva autoritaria de países como Polonia.

La maltesa ha dedicado toda su carrera profesional y política a la UE. Según ha dicho ella misma, su vocación europeísta surge mientras cursaba Derecho, coincidiendo con el referéndum sobre la entrada de Malta al club. Después, Metsola amplió sus estudios en derecho europeo en el Colegio Europeo de Brujas. A los 25 años, mientras aún estudiaba, se presentó por primera vez a las elecciones europeas de 2004, pero no fue elegida. Tardaría otros 10 años en lograr su escaño.

Hasta entonces, trabajó como consejera de justicia e interior en la representación permanente de Malta ante la Unión Europea. También fue asesora jurídica de la entonces Alta Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común, Catherine Ashton. En 2013 fue elegida por primera vez eurodiputada y desde 2020 era la vicepresidenta primera de la Eurocámara. Está casada con un finlandés y tiene cuatro hijos. 

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