El partido conservador del ex primer ministro populista Boiko Borisov puede perder mañana sus primeras elecciones legislativas en Bulgaria en más de una década, después de unos comicios en abril de los que no surgió ningún Gobierno por la ausencia de una mayoría parlamentaria.



Pese a una oleada de protestas el pasado año, interminables escándalos de corrupción, una gestión deficiente de la pandemia y el desgaste de más de diez años en el poder, la formación Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria (GERB) acabó primera en las elecciones del 4 de abril con casi el 26% de los votos.



Sin embargo, todos los partidos de un Parlamento muy fragmentado se negaron a gobernar con Borisov, aunque tampoco lograron forjar una coalición alternativa, lo que abocó a nuevos comicios.



Las últimas encuestas apuntan a un resultado muy ajustado, la mayoría incluso apunta a una derrota por escaso margen del GERB de Borisov, un antiguo guardaespaldas de 62 años -apodado "Batman"- que ha ganado todas las elecciones legislativas desde 2009.

Nuevo partido protesta

El partido que disputa la victoria al GERB ya fue el que dio la gran sorpresa en abril: el recién formado partido anticorrupción "Existe Tal Pueblo" logró casi el 18% de los apoyos en abril.



Tres de los cuatro principales centros demoscópicos dan ahora una victoria ajustada -apenas un punto porcentual por encima del GERB- a esa formación, con hasta el 21,8% de los votos, mientras que solo una encuesta, la de Market Links, la sitúa segunda con el 18,8%.



Este partido protesta, liderado por el cantante y presentador de televisión Slavi Trifonov, relegó en abril al Partido Socialista a la tercera posición y se negó a coaligarse con ellos porque también los considera parte de una oligarquía corrupta.



Eso impidió que se pudiera crear una alternativa al GERB y obligó a la disolución del Parlamento.



Aunque "Existe Tal Pueblo" llegue ahora a ganar, si mantiene sus vetos a otras formaciones tradicionales no parece claro que pueda gobernar dado lo fragmentado del Parlamento.



Sus posibilidades de llegar al poder dependen de los resultados de otros dos nuevos partidos anticorrupción que lograron en abril entrar en el Parlamento.



El conservador "Bulgaria Democrática", al que las encuestas dan el 12 %%, y el centroizquierdista "¡Levántate Bulgaria! ¡Mafiosos Fuera!", que obtendría un 5,1%, serían los aliados naturales de "Existe Tal Pueblo".



Ni Borisov ni Trifonov se presentan como candidatos a primer ministro, aunque está claro que ambos son quienes controlan sus partidos.

Riesgo a otro punto muerto

El riesgo es que la situación vuelva a quedar en un punto muerto, con ninguna formación asegurando una mayoría en el Parlamento de 240 escaños.



Trifonov, de 54 años, apenas se ha dejado ver en la campaña y la prensa ha especulado sobre problemas de salud. Prefiere comunicarse con sus votantes a través de las redes sociales porque, según asegura, en Bulgaria la prensa está en manos de los partidos tradicionales.



El éxito electoral de la formación se basa en exclusiva en la popularidad televisiva de Trifonov y se sabe muy poco del contenido de sus políticas en caso de llegar al poder, más allá de las críticas a la corrupción.



El personalismo de la formación y su inexperiencia son aspectos que los analistas destacan como una posible fuente de inestabilidad en una coalición liderada por "Existe tal pueblo".



Borisov, por su parte, hizo campaña en pabellones deportivos abarrotados, especialmente en zonas rurales, donde se concentran sus seguidores, y ha denunciado un posible fraude electoral ejecutado con las máquinas de voto electrónico que se estrenan mañana.



El que ha sido primer ministro en tres legislaturas suele destacar en sus discursos las inversiones en infraestructuras en el país más pobre de la Unión Europea (UE), su experiencia y sus buenos contactos en el Partido Popular Europeo, al que pertenece.



Mientras que sus seguidores consideran que Borisov aporta estabilidad en un momento de incertidumbre, sus críticos explican su todavía elevado apoyo a una red clientelar.

Acusaciones de corrupción

El Ejecutivo técnico que gestiona el país desde mayo, nombrado por el presidente Rumen Radev, un enemigo político de Borisov, ha cargado contra su gestión, reforzando los argumentos de las formaciones protesta.



Según el primer ministro en funciones, el exgeneral Stefan Yanev, lo que se ha encontrado su Ejecutivo técnico es "corrupción camuflada en forma legal, un caos y un lío sistemático".



Estados Unidos anunció a principios de junio sanciones económicas por corrupción contra tres búlgaros y su entramado empresarial, una medida inédita contra un país de la UE.



Las sanciones dejan en muy mal lugar la gestión de Borisov y la inacción del fiscal general, Ivan Geshev, en los últimos años en medio de acusaciones de que oligarcas cercanos al GERB controlan importantes sectores de la economía búlgara.

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