Irlanda ha hecho público este martes un informe escalofriante: hasta 9.000 menores fallecieron en casas de acogida regentadas por órdenes religiosas católicas y autoridades estatales entre 1922 y 1998. Un período de 76 años. Y nadie hizo nada por evitarlo.

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El documento, en el que la 'Comisión sobre Madres y Bebés' llevaba trabajando desde 2014 (y que consta de más de 3.000 páginas), lo ha hecho público el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Pero antes de publicarlo, el Ejecutivo de Dublín, de coalición entre conservadores, democristianos y verdes, entregó el dossier a las familias de las víctimas.

Martin ha pedido perdón en el Parlamento a las "madres solteras y los bebés" que sufrieron "terribles abusos" en las instituciones estatales y religiosas durante gran parte del pasado siglo, como consecuencia de una sociedad con actitudes "retorcidas respecto a la sexualidad y asuntos íntimos".

Según informa el diario Sunday Independent, el número de mujeres menores de 18 años que fueron admitidas en estos hogares creció de forma drástica durante los años 60 del siglo pasado y se mantuvo en niveles igualmente altos durante dos décadas.

El centro de acogida de Dunboyne fue el que registró mayores ingresos de mujeres menores de 18 años (un 23,4% del total de admisiones). Algunas de estas mujeres tenían problemas mentales o algún tipo de discapacidad intelectual. Y algunos de esos embarazos fueron fruto de violaciones.

Denise Gormley y su hija Rosa, de 7 años, presentan sus respetos en el cementerio de Tuam. Reuters

Las mujeres eran admitidas en los centros porque no encontraban apoyo en su familia ni en el padre de su futuro bebé. Se vieron obligadas a dejar sus hogares y a buscar un lugar en el que poder sobrevivir sin tener que pagar. "Muchas de ellas se encontraban en situación de indigencia", revela el documento.

"Si bien las condiciones en los centros de acogida eran malas, la comisión señala que éste era el caso en los hogares irlandeses antes de la década de 1960. La evidencia disponible sugiere que si bien las condiciones eran básicas, no hay indicios de que fueran inadecuadas para los estándares de la época. Las condiciones en los centros de acogida del condado eran en general muy malas en comparación con los hogares para madres y bebés, que podían considerarse "muy superiores".

'El hogar' de Tuam

Sin embargo, existen dos excepciones, los hogares para madres y bebés de Kilrush y Tuam. En estos centros, la situación era "espantosa". Kilrush no tenía electricidad, ni agua corriente, ni aseos y con el tiempo se cerró porque reformarlo era realmente caro. Tuam, que permaneció abierto hasta 1961, no le iba a la zaga. Tenía habitaciones para niños que estaban casi desprovistas de juguetes y las calentaban con fogatas o radiadores portátiles llenos de agua caliente.

El centro de Tuam era regentado por las Hermanas del Buen Socorro y está situado en el condado irlandés de Galway (oeste de Irlanda). Este caso es paradigmático de las deplorables condiciones que tuvieron que soportar las madres solteras que recalaron allí con sus bebés.

Catherine Corless, la historiadora que sacó a la luz el caso de los abusos a niños en centros de acogida. Reuters

El caso de Tuam salió a la luz cuando un estudio de la historiadora Catherine Corless descubrió certificados de defunción que sugerían que casi 800 niños yacían en el espacio que ocupaba un tanque séptico del edificio de ese convento conocido como 'El Hogar'.

En 2017 la 'Comisión sobre Madres y Bebés' informó del descubrimiento de un "gran número" de esqueletos humanos en cámaras subterráneas en este centro.

La junta se declaró "conmocionada" por el hallazgo en, al menos, 17 de las 20 cámaras subterráneas excavadas por los expertos forenses en 'El Hogar'.

"Entre los restos hay un número de individuos de edades comprendidas entre las 35 semanas de gestación y los dos y tres años", explicó la portavoz de la comisión respecto al centro de Tuam, que estuvo en funcionamiento como casa de acogida para madres solteras entre 1925 y 1961.

Según Corless, la mortalidad infantil en 'El Hogar' de Tuam y en algunos otros llegó a ser de entre el 30 y el 50% durante las décadas de 1930 y 1940 como consecuencia de las duras condiciones de vida y la negligencia de las religiosas.

Además de la fosa de Tuam, existen otros tres centros de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, ya inactivos, que tienen en sus dominios las llamadas "parcelas de ángeles", donde se cree que podrían estar enterrados unos 3.200 niños.