Bruselas

El pleno de la Eurocámara se ha convertido este miércoles en el escenario de un debate de política interna española a cuenta de Venezuela. Los eurodiputados de Partido Popular, Ciudadanos y Vox han cargado en tromba contra el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, al que acusan de "blanquear" al régimen de Nicolás Maduro con la misión "semiclandestina" que envió a Caracas en septiembre. Un indignado Borrell ha contraatacado alegando que se trata de una "escandalera sin fundamento para combatir al Gobierno español". De los 23 eurodiputados que han intervenido en el debate, 13 eran españoles.

"No me he lanzado al ruedo como un espontáneo armado con mi simple muletilla", se ha justificado Borrell en un discurso inicial a la defensiva. El jefe de la diplomacia comunitaria ha asegurado que contaba con el aval de todos los países de la UE y del Grupo de Contacto para Venezuela. El objetivo era discutir con el régimen de Maduro y con todos los grupos de la oposición un posible aplazamiento de las elecciones legislativas previstas para el 6 de diciembre con el fin de garantizar que fueran libres y creíbles. De cumplirse estas condiciones, la UE hubiera enviado observadores electorales.

El Alto Representante ha negado repetidamente que la misión fuera secreta. Informó por carta a todos los Estados miembros y los funcionarios de la UE desplazados a Caracas mantuvieron contactos con 70 personas. Entre ellos, con Juan Guaidó, reconocido por la mayoría de Gobiernos europeos como presidente encargado de Venezuela y que según Borrell "apoyó los esfuerzos para intentar lograr un aplazamiento electoral".

Al final, la misión ha resultado ser un fracaso, admite el jefe de la diplomacia europea. El Gobierno venezolano ya ha contestado "de forma clara y rotunda que de ninguna manera van a posponer las elecciones", con el argumento de que la Constitución se lo impide. Esta respuesta "cierra cualquier posibilidad a que el diálogo continúe". La UE no enviará observadores porque considera que los comicios no respetan los mínimos estándares democráticos, ha explicado Borrell.

Blanquear al régimen

La primera en darle la réplica ha sido la líder del PP en la Eurocámara, Dolors Montserrat, que ha acusado a Borrell de haber ocultado la misión a Caracas. "La misión ha sido el instrumento para blanquear al régimen, debilitar y dividir a quienes se oponen a Maduro y el resultado final será un nuevo engaño de Maduro que alargará el sufrimiento del pueblo venezolano con más violencia, más pobreza y menos libertad", ha asegurado.

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, Jordi Cañas, acusa también a Borrell de "faltar a la verdad" y legitimar al régimen de Maduro con la misión a Caracas. "¿Qué se consigue con eso? Lanzar un mensaje muy malo al conjunto de Venezuela: que se pretende llegar a un acuerdo con aquel que no tiene legitimidad para convocar unas elecciones", sostiene Cañas.

"Aquí se ha organizado por parte del Gobierno de España -y por desgracia, muchos sospechas, que con ayuda del señor Borrell- una farsa para buscar unas elecciones que perpetúen a Maduro. Porque con Maduro en el poder no puede haber elecciones libres en Venezuela. Y quien lo pretenda está estafando a Europa, está estafando a los venezolanos y está estafando al mundo", ha dicho el eurodiputado de Vox, Herman Tertsch.

El socialista Javi López ha acusado a PP y Cs de hacer un "uso espurio" de la Eurocámara "como ariete político pensado en la política nacional española". "Una vez más, estamos discutiendo sobre Venezuela más pensando en las estrategias de la oposición al Gobierno de España que en un debate serio sobre lo que tiene que hacer la UE en este caso", ha coincidido el portavoz de Catalunya en Comú, Ernest Urtasun.

La eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao, ha denunciado que utilizar Venezuela como "arma arrojadiza" en el debate político beneficia al régimen de Maduro. Por su parte, el portavoz de Izquierda Unida, Manu Pineda, defiende que "no hay motivo confesable para no reconocer las elecciones en Venezuela, ni excusa para interferir en sus asuntos internos exigiendo un cambio de fecha contrario a su Constitución".

Hacia el final del debate ha intervenido el eurodiputado del PP Leopoldo López Gil, que ha reprochado a Borrell "organizar una misión para negociar con violadores de los derechos humanos". "El objetivo último de la dictadura de Maduro es mantenerse a toda costa en el poder. Concertar con ese régimen de manera secreta es ingenuo. La observación electoral emanada de nuestra institución no puede avalar un fraude electoral convocado para diciembre ni para seis meses después", ha dicho.

Combatir a Sánchez

El alud de críticas ha enfadado a Borrell, que ha encarado su respuesta final en un tono muy áspero. "Han organizado ustedes una escandalera sin fundamento simplemente para agitar y combatir al Gobierno español. Pero esta no es la Carrera de San Jerónimo, esto no es el Parlamento español. Si quieren ustedes discutir de política española háganlo en Madrid. Ni yo soy ya el ministro de Exteriores del señor Sánchez", ha dicho el jefe de la diplomacia de la UE.

Borrell ha tachado además de "ridículos" los argumentos de Montserrat y del resto de portavoces que le han censurado y les ha reclamado "un poco de seriedad". "¿En qué nos hemos comprometido? ¿En qué hemos cedido? ¿En qué hemos blanqueado? ¿En qué hemos legitimado? Absolutamente en nada", ha señalado. "Estamos haciendo lo que nos corresponde hacer. ¿Que no he informado previamente al Parlamento Europeo? Pues claro que no, no tengo ni obligación ni necesidad de hacerlo", ha zanjado.

El Alto Representante también ha respondido directamente a la intervención de López Gil. "Si estuviera en su piel y tuviera un hijo acogido en la embajada de España tendría una carga emocional que seguramente me haría decir lo mismo que usted ha dicho. Pero por favor, no diga que es una misión secreta. No diga que hemos ido a blanquear el régimen del señor Maduro. Usted sabe cuál es mi opinión sobre ese régimen. Y usted sabe que su hijo está acogido en la embajada de España cuando yo era ministro de Exteriores y que me siento muy orgulloso de haber contribuido con algo a eso", le ha dicho.

El debate se ha cerrado con la protesta de Jordi Cañas, que ha lamentado la intervención final de Borrell y le ha reclamado "respeto". "Es una cuestión de respeto básico por esta institución y su labor de control político. Tiene usted la obligación de venir a dar explicaciones, no es algo discrecional". La presidencia de la Eurocámara le ha cortado y ha dado paso al siguiente debate.

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