Miles de refugiados de los más de 12.000 que se quedaron sin techo tras el incendio del campo de Moria, en Lesbos, se han concentrado en la zona en la que se están instalando las primeras carpas para darles alojamiento provisional para exigir su salida de esta isla griega.

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"Queremos irnos, déjennos en libertad", gritaban contra el cordón policial que mantiene cercada toda la zona y las carreteras de acceso a la capital de la isla, Mitilene.

La instalación de este primer campo provisional se está llevando a cabo en medio de un fuerte dispositivo formado por escuadrones de antidisturbios y tanquetas de agua llegadas esta mañana desde el continente.

El problema es la fuerte resistencia de la población de la isla que no quiere que se perpetúe la solución de los campos y reclama desde hace tiempo el traslado de los refugiados. Algo, por lo demás, que también quieren los afectados.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, aseguró durante una reunión con el vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, que el Gobierno está actuando todo lo rápido que puede y recalcó que lo ocurrido en Moria debe servir para que "todos en Europa se den cuenta de que este problema no puede ser gestionado solamente por los primeros países de acogida, por los países situados en las fronteras exteriores de Europa".

Nueva política migratoria

Una mujer, sosteniendo a un bebé, cerca de Moria. EFE

"Necesitamos una nueva y ambiciosa política sobre migración y asilo y esperaremos con gran interés las propuestas de la Comisión", añadió en alusión al anuncio de Schinas de que este mismo mes presentará la nueva iniciativa para una política migratoria común. "Europa no puede fallar dos veces en un tema tan importante", recalcó.

La idea es compartida por muchos. En una visita a Lesbos, el vicepresidente de la Comisión Europea, el griego Margaritis Schinas, afirmó que "Moria está aquí para recordarle a Europa que tenemos que cambiar" y que es "inconcebible" que todavía no haya una política de migración "coherente".

Todo apunta a que la Comisión Europea prepara ya una nueva propuesta para la política migratoria. Según Schinas, este mecanismo deberá ser "duradero y eficaz" y se presentará a finales de septiembre.

El nuevo pacto será "como una casa de tres pisos", añadió Schinas: "El primero tendrá una dimensión externa muy fuerte, el segundo, un sistema robusto de gestión de las fronteras exteriores y el tercero, un sistema basado en la solidaridad sostenible y eficaz".

"La situación de Moria no admite largas negociaciones. Los niños y sus familias no pueden esperar una decisión de los 27", explicó el titular alemán del Interior, Horst Seehofer. Alemania, que tiene la Presidencia rotatoria del Consejo, acogerá, por lo pronto, entre 100 y 150 de esos menores; compartirá así con Francia la tarea de "reubicar" al grueso de ese grupo, prosiguió Seehofer

Otros ocho países -Finlandia, Luxemburgo, Holanda, Eslovenia, Croacia, Portugal y Bélgica, más la extracomunitaria Suiza- reubicarán al resto. Pero la dramática situación de Moria no es "el único desafío migratorio" para Europa, advirtió el ministro.

"España, Malta e Italia, como Grecia, necesitan respuestas solidarias y estables", apuntó Seehofer, en relación a los países que en primera medida reciben directamente en su territorio el impacto migratorio. A Alemania, por su parte, llegan a diario una media de 300 peticionarios, prosiguió el ministro, a través de la ruta de los Balcanes, en virtud de las normas de reagrupamiento familiar o por otras vías.