Se acabó. Theresa May ha tirado la toalla después de ver fracasar su plan para el ‘brexit’ una y otra vez. Decenas de votaciones en contra en el Parlamento británico y un Gobierno amotinado han acabado por doblegar la férrea voluntad de la premier, que se ha tomado el ‘brexit’ como una misión.

Pese a que no creía en ello en un primer momento, y que hizo campaña contra el abandono de la Unión Europea, Theresa May tomó el relevo de David Cameron y se aferró al resultado del referéndum como su lema: “'Brexit' significa 'brexit'”, dijo entonces.

Sin embargo, en el camino, Theresa May se habrá confiado y habrá pecado de soberbia en al menos cinco actos, que al final han dictado su trágico final: empujada a una salida por la puerta de atrás, con su partido en contra y tras sufrir sucesivas derrotas en el Parlamento británico.

Tomar el relevo de Cameron

David Cameron había prometido a los británicos un referéndum sobre la permanencia en la UE. Ganó las elecciones y cumplió con lo prometido. Los británicos votaron y, contra todo pronóstico, la salida de la UE ganó, en unas elecciones que marcaron la entrada de las fake news en el juego político. 

Cameron, que había hecho campaña por la permanencia, dimitió y May asumió su puesto en 2016. Theresa May había votado en contra del ‘brexit’ pero la contradicción no le hizo dudar: heredó el proceso que había llevado a la caída de Cameron y prometió cumplir con la decisión del pueblo. “'Brexit' significa 'brexit'”, dijo.

Adelantar las elecciones

Pese a tener mayoría en el Parlamento británico, ante las críticas que empezaban a surgir, Theresa May decide adelantar las elecciones a junio de 2017 para reforzar su posición. Pero la jugada le sale mal. Con las negociaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea recién empezadas, los conservadores pierden la mayoría absoluta en el Parlamento británico.

La pérdida de apoyos entre los votantes se suma a la oposición interna a los planes de May. David Davis y Boris Johnson, dos de los hombres de confianza de May, dejan el Gobierno, en un prenuncio de la desbandada que terminará por suceder: 36 dimisiones hasta este miércoles. May se va quedando cada vez más sola.

Corbyn renace

Cuando May convocó elecciones anticipadas, Corbyn era considerado como uno de los líderes más débiles de la historia del Partido Laborista. Sin embargo, pese a haber perdido las elecciones, Corbyn salió reforzado de los comicios al conseguir que los conservadores perdieran su mayoría en el Parlamento

“El único acuerdo posible” 

En enero de 2019, May somete a votación su acuerdo con la Unión Europea. En ese momento, May señaló que era “este acuerdo o ningún acuerdo”, resaltando que esta era la mejor negociación posible para los intereses de Reino Unido. 

Su ultimátum no surtió efecto y el Parlamento británico rechazó, con 432 votos en contra y 202 a favor, el plan del ‘brexit’. May superó entonces una moción de censura planteada por los laboristas pero el brexit se enreda en una sucesión de votaciones en las que siempre sale rechazado.

May sigue amenazando con que es el único acuerdo posible y con que, el Reino Unido puede terminar saliendo a las bravas, pero la estrategia no le funciona y sigue sumando derrotas parlamentarias. 

El órdago del segundo referéndum

En una última intentona desesperada, May adelanta incluso la posibilidad de un segundo referéndum del 'brexit'. La propuesta es rechazada por el Partido Laborista y por muchos conservadores y la presión sobre May aumenta. Tres días después, la premier dimite.