Bruselas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avisado este jueves a la primera ministra británica, Theresa May, de que debe haber un acuerdo sobre el futuro de Gibraltar de aquí a mediados de octubre como muy tarde si quiere que el acuerdo de divorcio entre la UE y Reino Unido se cierre a tiempo sin problemas. Si no hay pacto a tiempo entre Londres y Madrid, el Peñón quedaría excluido del periodo de transición de 21 meses tras el brexit y se vería abocado a una salida abrupta del mercado único en marzo de 2019.

"Lo que me gustaría decir a los ciudadanos británicos y por supuesto al Gobierno británico que necesitamos lograr un acuerdo sobre Gibraltar para mediados de octubre", ha dicho Sánchez en un inglés fluido en respuesta a una pregunta de la BBC durante la rueda de prensa final de la cumbre de Salzburgo.

Sánchez espera que haya en octubre un acuerdo sobre Gibraltar por el "brexit"

Sánchez ve "constructiva" la postura del Gobierno británico en las negociaciones y se declara "optimista" sobre las posibilidades de llegar a un acuerdo a tiempo, que para España es "muy importante". No obstante, admite que todavía hay "complicaciones" en el diálogo con Londres.

"Tenemos algunas diferencias sobre la cooperación policial y judicial, la cooperación medioambiental, el libre movimiento de personas, el contrabando de tabaco y la fiscalidad. Usted puede decir que es sobre todo, pero no es todo: estamos muy cerca  de llegar a un acuerdo. Pero en las negociaciones, en el último minuto siempre es difícil cerrar el acuerdo", ha declarado el presidente del Gobierno.

Una cuestión de Estado

Sánchez ha querido dejar claro que su Gobierno se ha limitado a seguir la línea que marcó el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy sobre Gibraltar y de hecho "el equipo negociador es el mismo". "Es una cuestión de Estado", sostiene. España quiere que las concesiones que haga Reino Unido sobre el Peñón se recojan en un protocolo adjunto al Tratado de Retirada de la UE. Y cuenta con el apoyo del resto de Estados miembros.

La UE ha dado a España poder de veto sobre el estatus futuro de Gibraltar tras el brexit. El Tratado de Retirada, y sobre todo el periodo de transición para garantizar un aterrizaje suave, sólo se aplicarán al Peñón si hay un acuerdo previo entre Madrid y Londres. Las dos partes negocian desde principios de año sin que de momento haya trascendido ningún avance.

Durante la rueda de prensa final de la cumbre de Salzburgo, Sánchez ha admitido sus reticencias sobre la propuesta de Bruselas para reforzar Frontex, la Guardia Europea de Fronteras y Costas. España está de acuerdo con aumentar su plantilla hasta 10.000 personas, pero rechaza que pueda asumir el mando de las misiones de control. "Lo que  no puede plantearse es un cuestionamiento de la soberanía nacional por parte de Frontex", ha subrayado.

Noticias relacionadas