Bruselas

Pese a que la disputa por el Aquarius ha reabierto en la UE las heridas causadas por la crisis de refugiados, los últimos datos confirman que la presión migratoria sigue reduciéndose desde los máximos alcanzados en 2015. En 2017, se registraron 728.470 solicitudes de asilo en la UE, cifra que representa una reducción del 44% respecto al año anterior, en el que hubo casi 1,3 millones de peticiones. Durante los primeros meses de 2018, el número de solicitudes se ha estabilizado y no supera las 50.000 al mes, según los últimos datos publicados este lunes por la Oficina Europea de Asilo (EASO).

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No obstante, el número de solicitudes todavía supera en 66000 a las que se registraron en 2014, el año anterior al estallido de la crisis de refugiados.

En contraste con la fuerte reducción registrada en el conjunto de la UE, en España las peticiones de asilo aumentaron un 98%, hasta alcanzar las 31.120. Un incremento que se explica por la mayor presión migratoria en la ruta entre Marruecos y España, en un momento en el que disminuyeron el número de llegadas en las rutas del Mediterráneo Central y Oriental. Pero sobre todo por la fuerte subida de peticiones de asilo de ciudadanos venezolanos, que representaron el 33% del total.

De hecho, Venezuela es el país desde donde más han aumentado las peticiones de asilo a la UE (un 155%) debido a la crisis política y humanitaria que sufre con el régimen de Nicolás Maduro. Mientras que antes de 2014, los venezolanos apenas presentaban 100 solicitudes al año, la cifra ha aumentado rápidamente hasta alcanzar las 12.020 en 2017.

En el conjunto de la UE, Siria (15%), Irak (7%) y Afganistán (7%) siguen siendo los tres principales países de origen de solicitantes de asilo. Les siguen Nigeria, Pakistán, Eritrea, Albania, Bangladesh, Guinea e Irán. 

De todas las decisiones en primera instancia sobre asilo adoptadas en 2017 en la UE, aproximadamente la mitad (462.355 de 996.685) fueron positivas. Esta tasa de reconocimiento es 14 puntos más baja que en 2016.