Bruselas

El Gobierno de Mariano Rajoy no quiere ceder competencias a la Unión Europea en el control de la frontera con Marruecos. El secretario de Estado para la UE, Jorge Toledo, ha rechazado este lunes una de las propuestas emblemáticas de Bruselas para el próximo presupuesto plurianual 2021-2027: ampliar de 1.500 a 10.000 personas la plantilla de Frontex con el fin de reforzar la protección de las fronteras exteriores de la Unión. Una iniciativa pensada para ayudar a países como Grecia, Italia o la propia España a hacer frente a la presión migratoria. En su lugar, Toledo pide más ayudas europeas para combatir la inmigración irregular y reforzar la cooperación con el Gobierno de Rabat.

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"En cuanto al esfuerzo de protección de fronteras quiero ser muy claro. No nos gusta, y no creemos ni que sea bueno ni que sea efectivo, crear un enorme ejército de 10.000 guardas europeos de fronteras para enviar a los países que guardamos la frontera exterior", ha afirmado Toledo durante la primera discusión sobre el presupuesto comunitario tras el brexit que han mantenido los ministros de Asuntos Europeos de los Veintiocho.

A juicio del representante español, "no se trata de que nos envíen gente de otros países que no tiene los conocimientos suficientes ni la experiencia suficiente y va a costar mucho más". España y el resto de países con frontera exterior "tenemos la experiencia para hacerlo". Lo que la UE debe hacer es "apoyar, también financieramente, a los países que nos ocupamos de guardar la frontera exterior de todos nosotros".

Reforzar la cooperación con Marruecos

En este sentido, Toledo ha resaltado que Madrid tiene "una especial responsabilidad y un particular riesgo porque la diferencia de renta per cápita más grande del mundo, después de Corea del Norte y Corea del Sur, está entre España y Marruecos". Por ello ha reclamado a la UE "incrementar el diálogo, la cooperación y la financiación a estos países que nos ayudan en proteger nuestras fronteras".

El refuerzo de la plantilla de Frontex, cuya función es asistir a los guardias de frontera nacionales, había sido una de las principales reivindicaciones de los países con frontera exterior desde el estallido de la crisis de los refugiados. España fue uno de los principales impulsores del desarrollo de la agencia tras la crisis de los cayucos de 2006. Pero desde la llegada al Gobierno de Mariano Rajoy ha mantenido una posición más ambivalente por temor a que Bruselas se inmiscuya en la gestión de la frontera con Marruecos.

La negativa de España a ampliar hasta 10.000 el número de guardias de frontera de la UE complica las posibilidades de que esta iniciativa salga adelante. Ningún país con frontera la ha apoyado expresamente durante el debate de este lunes. Para el periodo 2021-2027, el Ejecutivo comunitario ha propuesto prácticamente triplicar el gasto en control de fronteras, migración y asilo, que llegaría hasta alrededor de los 33.000 millones de euros desde los 13.000 millones del periodo actual.

No al recorte de las ayudas agrícolas

Por lo demás, Toledo ha sostenido en el debate de este lunes que España está dispuesta a aumentar su contribución al presupuesto de la UE y que quiere lograr un acuerdo temprano, si es posible antes de las elecciones europeas de mayo de 2019. El secretario de Estado para la UE se ha quejado del recorte de las ayudas a la PAC y ha pedido a la Comisión que dé más detalles sobre el reparto de los fondos regionales

Finalmente, España ve "sorprendente" que la Comisión haya propuesto un aumento de los gastos administrativos que contrastan con los recortes en los Estados miembros. Y reclama la eliminación completa de los cheques o descuentos que reciben los contribuyentes netos en su aportación a las arcas comunitarias.