Bruselas
"Es una gran noticia para los polinizadores y para nuestro medioambiente en general". Las organizaciones ecologistas han aplaudido la decisión adoptada este viernes por la Unión Europea de prohibir tres insecticidas neonicotinoides responsables de la muerte masiva de abejas. Un total de 26 de los 27 Estados miembros, entre ellos España, han votado a favor de la prohibición, mientras que 4 se han opuesto y otros 8 se han abstenido.
Los tres insecticidas prohibidos (imidacloprid y clothianidin, fabricados por la multinacional Bayer; y thiamethoxaman, un producto de Syngenta) ya estaban sujetos a importantes restricciones desde el año 2013. Sin embargo, un nuevo informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria concluyó el pasado febrero que "la mayoría de los usos de los pesticidas neonicotinoides representan un riesgo para las abejas".
Basándose en este dictamen, la UE ha decidido ahora la prohibición total de usar estos insecticidas al aire libre. A partir de ahora, sólo podrán emplearse en invernaderos en los que no esté prevista la presencia de abejas. La medida entrará en vigor a finales de año. "La salud de las abejas reviste una gran importancia ya que tiene que ver con la biodiversidad, la producción de alimentos y el medio ambiente", ha dicho el comisario responsable de Seguridad Alimentaria, Vytenis Andriukaitis, al conocer el resultado de la votación.
A favor de la prohibición se han expresado además de España (que se reservó el sentido de su voto hasta el último minuto), Alemania, Estonia, Irlanda, Grecia, Francia, Chipre, Italia, Luxemburgo, Malta, Holanda, Austria, Eslovenia, Suecia, Portugal y Reino Unido. Los cuatro países que están en contra son República Checa, Dinamarca, Hungría y Rumanía. Se abstuvieron Bulgaria, Bélgica, Croacia, Letonia, Lituania, Polonia y Eslovaquia.

La población de abejas, en declive

Los ecologistas piden ahora a la UE que vaya más allá. "Estos tres insecticidas son sólo la punta del iceberg. Hay muchos más pesticidas, incluidos otros neonicotinoides, que son igual de peligrosos para las abejas y la producción de alimentos. Los Gobiernos deben prohibir todos los pesticidas que dañan a las abejas y alejarse por fin de los químicos tóxicos en la agricultura", ha reclamado la portavoz de Greenpeace en Bruselas, Franziska Achterberg.
La organización ecologista resalta que las abejas son vitales para el equilibrio ecológico del planeta y nuestra propia alimentación. Cerca del 90% de las plantas con flor y el 75% de los principales cultivos a nivel mundial dependen en mayor o menor medida de los polinizadores. Sin embargo, pese a su importancia, las abejas y otros polinizadores están desapareciendo. En Europa, el 37% de las poblaciones de abejas está en declive.