Bruselas

Bruselas ha decidido meterse de lleno en el debate sobre el futuro las pensiones en España. En un exhaustivo diagnóstico de 79 páginas sobre el estado de la economía española, la Comisión Europea alerta de que nuestro país está entre los Estados de la Unión Europea donde más va a caer la cuantía de las pensiones en los próximos años, lo que podría tener un fuerte impacto negativo en el poder adquisitivo de los jubilados. Para el Ejecutivo comunitario, la solución pasa por más reformas en el mercado de trabajo con el fin de reducir la temporalidad y los contratos a tiempo parcial, así como ampliar la vida laboral.

El punto de partida en el análisis de Bruselas es que la Seguridad Social española ha pasado de una posición de cómodos superávits durante los años anteriores a la crisis financiera a un déficit creciente, que en el año 2016 se situó en el 1,6% del PIB. Esto es el resultado del estancamiento del PIB nominal y del aumento del gasto en pensiones contributivas debido a factores demográficos y al aumento de las pensiones medias.

El Ejecutivo comunitario valora muy positivamente las dos últimas reformas del sistema de pensiones en España: la del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2011 que aumenta la edad de jubilación, y la del Gobierno de Rajoy en 2013 que introduce el factor de sostenibilidad y limita las subidas. "Como resultado, la sostenibilidad del sistema de pensiones en su actual forma está prácticamente garantizada gracias a su diseño siempre que se permita que sus diferentes mecanismos funcionen como está previsto", asegura el informe. De hecho, el gasto en pensiones caerá del 11,8% en 2013 al 11% en 2060.

Sostenibilidad garantizada

"Las proyecciones más recientes para España confirman que, debido a la larga caída en la tasa de beneficios, el gasto en pensiones seguirá contenido en comparación con la eurozona y el conjunto de la UE", dice el Ejecutivo comunitario. 

La contrapartida es precisamente que la cuantía de las pensiones se reducirá de forma pronunciada. En concreto, la media de la primera pensión pública en porcentaje del salario en el momento de la jubilación (la tasa de sustitución de ingresos) caerá alrededor de 30 puntos porcentuales, hasta situarse ligeramente por debajo del 50%. "Estas reducciones están entre las más grandes de la UE, con un fuerte impacto negativo potencial en los estándares de vida de la población mayor española", avisa la Comisión. 

Pese a esta espectacular caída en la cuantía de las pensiones, España todavía tendrá una tasa de sustitución de ingresos similar a la media de la UE en 2060.

Para Bruselas, la solución no pasa por volver a indexar las pensiones a las subidas del PIC. Es una medida que no tiene ningún sentido desde el punto de vista técnico y que responde únicamente a la lucha política en España, explican fuentes comunitarias."La suficiencia de las futuras pensiones dependerá crucialmente de la capacidad de hacer frente a los actuales desafíos en el mercado laboral", sostiene el Ejecutivo comunitario.

En concreto, el informe señala como problemas "el uso extendido de contratos temporales, especialmente de los que duran menos de tres meses; la incidencia del empleo a tiempo parcial, en particular el involuntario; o la incidencia de las carreras profesionales cortas, especialmente entre las mujeres".La Comisión apuesta además por mejorar las condiciones laborales y adaptar los lugares de trabajo para facilitar un alargamiento de la vida laboral.

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