Un día después del devastador incendio que arrasó la Torre Grenfell de Londres, dejando al menos 17 muertos según el último balance, la brigada de bomberos británica continúa trabajando en el edificio residencial. El jefe de bomberos de Londres, Dany Cotton, ha reconocido que las autoridades no están en condiciones de determinar con exactitud el número de víctimas mortales. Aún se encuentran hospitalizadas 34 personas heridas, 18 de las cuales están en estado crítico, y otros tantos residentes continúan desaparecidos. La búsqueda, además, se ve entorpecida por la debilidad de la estructura del edificio.

Asimismo, el responsable del cuerpo de bomberos explicó a BBC News que la rotura de una tubería de gas obstaculizó las labores de los efectivos para controlar el incendio. "Los bomberos trabajaron con la empresa de gas para aislar la tubería rota y una vez conseguido dicho objetivo fueron capaces de extinguir el fuego con la ayuda de un dispositivo aéreo de 40 metros proporcionado por el Surrey Fire and Rescue Service", dijo. Así, "el fuego se dio por controlado a las 1.14 am".

Según avanzó el jefe del cuerpo, los bomberos trabajarán en la zona siniestrada durante el día de hoy, con alrededor de 60 bomberos efectivos y otros recursos especializados. "Nuestros equipos de búsqueda y rescate urbano también trabajarán con el apoyo de las autoridades locales para apuntalar el edificio de forma que sea seguro continuar con la siguiente fase de la operación".

Preocupa la estructura del edificio

Y es que la seguridad de la torre preocupa mucho a las autoridades. Tal y como explicó Cotton, "se ha hecho una breve inspección de los 24 pisos de la torre, pero la preocupación por la seguridad del edificio está retrasando una búsqueda más exhaustiva".

 "En los pisos superiores todavía quedan algunos pequeños reductos de fuego. Debido a la naturaleza del edificio ahora mismo no estamos enviando bomberos allí porque no es seguro", puntualizó.

Entre 400 y 600 residentes



El inmueble de 24 pisos ubicado en el oeste de la capital británica aloja 120 apartamentos, en los que se estima que vivían entre 400 y 600 personas.



Por el momento se desconocen las causas del incendio, aunque, según testigos, habría empezado en la cuarta planta sobre las 00.15 GMT del miércoles antes de extenderse rápidamente. Las escenas de pánico se sucedían ha medida que las llamas se iban apoderando del bloque de apartamentos.





Según los medios, expertos han cuestionado que el revestimiento del edificio, colocado en 2015, contenía polietileno y que explicaría la rapidez con que se extendieron las llamas.

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