El cómico alemán, Jan Böhmermann, dijo en su programa de la cadena pública alemana ZDF que al presidente turco Recep Tayyip Erdogan "pega a niñas" y "lo que más le gusta es follarse a las cabras y reprimir a las minorías". Luego se reprodujo hasta la saciedad, se tradujo al turco e incluso un diputado del partido de Angela Merkel lo citó de principio a fin en el Bundestag. Era su forma de protestar contra la petición del mandatario turco para que la canciller diera luz verde a juzgarlo bajo un antiguo apartado del Código Penal germano que se remonta al siglo XIX e impide burlarse de mandatarios extranjeros. Merkel había cedido a la vez que se había comprometido a eliminar esa norma para 2018, una decisión que ya se ha oficializado y entrará en vigor en enero del año que viene.

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Este viernes Erdogan ha visto caer en saco roto su petición para censurar totalmente el "poema difamatorio", como lo había calificado el propio Böhmermann. En mayo de 2016 ya hubo una sentencia que impidió al presentador de televisión volver a reproducir las partes en las que hay alusiones sexuales y otras injurias, recuerdan los medios alemanes. Ahora la Audiencia Provincial de Hamburgo ha dictado una sentencia que mantiene ese impedimento parcial de reproducir la sátira, pero niega lo que pretendía Erdogan cuando interpuso una nueva demanda en julio pasado: que el cómico no pudiera volver a difundir ninguna parte de aquel contenido. La ZDF eliminó de su página web íntegramente el "poema difamatorio" al poco de saltar la polémica.

El presidente turco aducía en su defensa precisamente la difamación que suponía aquel recital en horario de máxima audiencia y con gran repercusión y que además se trataba de un texto racista que insultaba a todo el pueblo turco; entre otras cosas Böhmermann había dicho que el aliento de Erdogan "apesta a kebap; el pedo de un cerdo huele mejor". Böhmermann argumentaba que las afirmaciones se encuadraban dentro de la libertad de expresión del artista y debían entenderse en su contexto, en el que criticaba políticas discriminatorias y abusos del Gobierno turco.

El tribunal considera que aunque el espectador entiende que las acusaciones de zoofilia no son literales, "ello no significa que el afectado deba aceptar injurias o insultos", según recoge un comunicado de la Audiencia Provincial de Hamburgo. La sentencia considera además que el contenido reproducía no sólo prejuicios contra turcos, sino también contra los musulmanes al hacer la compararción con el pedo de un cerdo. "Es de todos conocido que para un musulmán esa relación con un cerdo es especialmente hiriente", reza la sentencia judicial, que es apelable. El propio comunicado sobre la sentencia recuerda que Böhmermann aseguró que a Erdogan le gusta ver porno infantil. 

El tribunal explica en su sentencia que ha tenido en cuenta "el contexto total en el que se encuadra el poema": polémica sobra la libertad de expresión después de que Ankara diera un toque de atención al embajador alemán en Turquía por una primera burla, el retrato de Erdogan y la bandera turca al fondo del discurso del humorista. La sentencia asegura que la sátira se puede englobar en el derecho artístico pero no sin tener en cuenta el "derecho de la personalidad" al que se puede acoger Erdogan como mandatario. Aún así, considera que el demandante "como jefe de Estado debería dejar criticar fuertemente, ya que la libertad de expresión nació de la especial necesidad de (poder) criticar al poder". 

Lo prohibido y lo permitido al cómico

Así, Böhmermann podrá seguir empleando pasajes de su poema satírico como "tonto, cobarde y cohibido es Erdogan, el presidente". No podrá repetir que ve porno infantil, alusión a la que recuerda el propio comunicado de la Audiencia Provincial de Hamburgo este viernes. Tampoco podrá volver a repetir la mención zoofílica referente a las cabras... En realidad la decisión de mayo pasado que ahora se ha visto confirmada ya prohibió casi la integridad del poema y de 24 versos el cómico ya sólo podrá repetir 6:

"Tonto, cobarde y cohibido

es Erdogan, el presidente.

(...)

Es el hombre que pega a niñas

y mientras lleva máscaras de goma.

(...)

y reprimir a las minorías,

patear a los kurdos y pegar a los cristianos.

(...)".

En cuanto a lo que puedan decir los demás sobre el "poema difamatorio", un portavoz del tribunal explica a EL ESPAÑOL que la sentencia se refiere exclusivamente a Böhmermann. "Si la repetición por otras personas queda igualmente prohibida, depende del contexto de cada declaración y en caso de conflicto, sería objeto de un nuevo juicio".

Tanto Böhmermann como Erdogan aún pueden recurrir la sentencia ante el tribunal supremo de Hamburgo.