Moscú

El partido oficialista Rusia Unida aprovechó este domingo la apatía electoral de los rusos para reafirmar su control total de la Duma (Cámara baja del Parlamento). Con el 93,1% de los votos escrutados, el partido del presidente ruso, Vladímir Putin, ha obtenido el 54,28% de las papeletas. Obtendría 343 de los 450 escaños que conforman la Duma o Cámara de Diputados, según anunció en rueda de prensa la jefa de la Comisión Electoral Central (CEC), Ela Pamfílova.

Significa un salto cualitativo frente a los 238 asientos que tenía en la Duma hasta ahora, lo que conferirá prácticamente carta blanca a Putin para llevar a cabo las políticas que estime oportunas.

Mientras tanto, los observadores internacionales de la OSCE han denunciado "numerosas irregularidades" y un vídeo grabado por cámaras de vigilancia de la propia junta electoral muestra el pucherazo en un colegio. Los observadores aseguran que no es el único caso.

En segundo lugar se sitúa el Partido Comunista de Rusia, con el 13,54%, seguido muy de cerca por el ultranacionalista Partido Liberal Democrático, que consigue el 13,28% de los sufragios.



Rusia Justa, formación que se declara socialdemócrata, ocupa el cuarto lugar con el 6,19 %, y cierra la lista de la formaciones que acceden al reparto proporcional de la mitad de escaños de Duma o Cámara de Diputados por alcanzar el 5% de la votación

El resto de las 14 fuerzas políticas presentes en la papeleta electoral no consiguieron superar el mínimo del 5% necesario para entrar en la Duma. Sus votos serán repartidos proporcionalmente entre los cuatro ganadores.

Pero parte del triunfo electoral del partido oficialista se debió al hecho de que por primera vez desde 2003 los comicios se celebraron con un sistema mixto: 225 diputados fueron elegidos por listas de partido y los otros 225 por circunscripciones mayoritarias unipersonales. Según el recuento provisional, a unos 115 escaños conseguidos con los votos por las listas de partidos, Rusia Unida sumaría otros 200 escaños por circunscripciones. En la Duma anterior los oficialistas tenían 238 diputados.

El presidente ruso, Vladímir Putin, dio por segura la victoria del partido oficialista nada más saber los primeros resultados. "Ya se puede anunciar con seguridad. El partido ha logrado un muy buen resultado. Ha ganado", dijo Putin, el fundador del partido en la sede de Rusia Unida en Moscú.

Abstención entre la gente joven

Apatía e indiferencia marcaron la jornada electoral en la que participación se situó en tan solo el 39,37% en comparación con un 61% en los comicios anteriores celebrados en 2011. "Hay mucha abstención entre la gente joven que considera que el resultado siempre será el mismo. Los que se abstienen en la realidad entregan sus votos a los votantes movilizados por el partido del Kremlin", dijo a EL ESPAÑOL Nikolai Pervushin, miembro de una comisión electoral local de Moscú.

Según Grigori Melkoniants, el copresidente de la ONG Golos que se dedica al control de las elecciones en Rusia, las autoridades "hicieron todo por conseguir una baja participación", precisamente para repartir los votos de los ausentes. Para que haya menos interés, adelantaron la votación de diciembre a septiembre cuando muchos en Rusia todavía están de vacaciones.

Según la presidenta de la Junta Electoral Central, Ella Panfílova, no hubo importantes violaciones que puedan alterar el resultado de los comicios. Sin embargo, varios observadores extranjeros denunciaron la falta de privacidad en los colegios. En muchos no hubo cabinas, lo que permitía a las autoridades controlar el proceso de la votación.

Dos meses para las conclusiones

Jan Peterson, el jefe de la misión de los observadores de la OSCE en las elecciones a la Duma rusa. Vladímir Sokolov

Según Jan Petersen, el jefe de la misión de observación de la OSCE en las elecciones, la falta de privacidad "será uno de los temas que los observadores analizarán en su informe". La OSCE publicará su declaración preliminar sobre los comicios el lunes por la tarde y el informe final, con más detalles, aparecerá al cabo de dos meses. Petersen aseguró que los observadores que vinieron a Rusia en agosto no han tenido problemas con las autoridades locales para llevar a cabo su trabajo.

Los comicios se celebraron por primera vez en Crimea y Sebastopol tras su incorporación a Rusia en marzo de 2014, pese a las protestas de Ucrania y de la Unión Europea.

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