París

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, aportaba este martes nuevos detalles sobre la próxima apertura de los dos campos de refugiados que verán la luz en las próximas semanas. Se trata de la puesta en marcha de un proyecto abordado por el Ayuntamiento de la capital francesa a finales de mayo, que denunciaba la falta de respuesta del Estado a la crisis migratoria.

En el último año, Francia ha recibido un total de 80.000 peticiones de asilo, 41% de las cuales concernían exclusivamente a la región parisina, una realidad que ha terminado traduciéndose en la creación de estructuras ilegales que no aseguraban las normas internacionales de la ONU ni del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (HCR).

CAMPOS TEMPORALES: DE 5 A 10 DÍAS

A comienzos del mes de mayo, Anne Hidalgo expresaba su deseo de “cambiar de método”, para que los campamentos desplegados y desmantelados en región parisina no fuesen “una etapa obligatoria del recorrido migratorio”. Por ello, una de las reglas de estos campamentos de tránsito, será la limitación de la estancia de las personas acogidas.

Los migrantes podrán servirse de estos centros entre cinco y diez días, según anunciaba la alcaldesa este martes. Su paso por los mismos tendrá por objetivo la orientación y la asistencia médica y psicológica de las personas, que podrán dirigirse a una célula de acogida situada en la puerta del edificio entre las 8h y las 20h. Allí serán escuchados por representantes de la Oficina Francesa de Inmigración e Integración (OFII) y por varios trabajadores sociales de Emmaüs Solidarité, la asociación que asegura la gestión de estos campos.

Todos los recién llegados a este punto de información tendrán acceso a una revisión sanitaria que permitirá a los profesionales médicos allí presentes establecer un diagnóstico y dar prioridad a los migrantes más vulnerables. Este proyecto ha sido ideado para agilizar los trámites administrativos que hasta ahora perpetuaban un bloqueo en la vida de los refugiados.

Planos de los edificios del campo de refugiados en París. Julien Beller

Tanto es así, que París se ha propuesto por objetivo que diez días sean suficientes para que los organismos implicados en estos centros estudien cada caso y orienten a estas personas en función de su situación: hacia viviendas para refugiados, hacia el organismo CADA (Centro de Acogida de Solicitantes de Asilo), o acompañando a estas personas en las gestiones para ser migrantes elegibles para el asilo, entre otros. La totalidad de las modalidades posibles será especificada en un protocolo firmado en los próximos días entre los servicios del Estado y la ciudad de París. Puesto que la situación administrativa de cada persona responde a un análisis de su situación, la acogida incondicional de estas personas en ambos campos de tránsito se ha presentado como un principio de base.

UN CAMPO EN OCTUBRE, OTRO EN DICIEMBRE

El primer campo en abrir sus puertas tan sólo acogerá a hombres y estará situado en el distrito XVIII de la capital, junto a la Porte de la Chapelle, al norte de París. La dirección exacta, 70 boulevard Ney, ha sido elegida tomando como referencia la masificación de personas refugiadas en esta zona y la ubicación de los diferentes campos que se han ido formando desde junio de 2015 en plena calle. De hecho, 24 de las 26 operaciones de cobijo e instalación de refugiados que se han llevado a cabo en la región parisina durante los últimos 14 meses se efectuaron en este mismo barrio.

Imágenes 3D una de las instalaciones previstas en París. Julien Beller

A pesar de que el Ayuntamiento de París no ha comunicado la fecha oficial de la apertura, sí se sabe que ésta tendrá lugar en el mes de octubre, contará con una superficie de 800 metros cuadrados y pondrá a disposición de sus habitantes 400 camas, aunque la meta de Hidalgo es aumentar antes de final de año esta cifra a las 600.

La inversión en la creación de este centro asciende a 6,5 millones de euros, y estará financiado al 80% por el Ayuntamiento de París (5,2 millones), y al 20% por el Estado (1,33 millones). No obstante, sobre los 8,6 millones de euros anuales necesarios para el buen funcionamiento del lugar después de su apertura, el estado francés se ha comprometido a desembolsar un total de 7,24 millones de euros.

El segundo centro, destinado a acoger a mujeres, niños y familias, estará situado en una antigua fábrica del sudeste de París, en Ivry-sur-Seine. Este campo no verá la luz hasta finales de diciembre, y ofrecerá 350 plazas en las mismas condiciones que el lugar de acogida destinado a los hombres. El centro, cuyo acceso se realizará únicamente a través de la presentación de una tarjeta nominativa, dispondrá de duchas y de un lavadero, aunque no habrá cocina; se distribuirán tres comidas al día a las personas allí acogidas. Cada habitación contará con cuatro camas, y cada persona tendrá un armario y un enchufe.

Esbozo de las instalaciones. Julien Beller

La Alcaldía de París no excluye la apertura de nuevos centros a corto plazo, puesto que los locales utilizados para este proyecto deberán regresar a manos de sus propietarios dentro de entre dos y cuatro años, según ha recalcado Hidalgo en su comunicado. “Son lugares temporales”, ha explicado. “Habrá que liberarlos”.

Desde junio de 2015, la colaboración entre el Ayuntamiento de París, la presencia de asociaciones y de los servicios estatales ha logrado dar cobijo a más de 15.000 refugiados, 11.000 de los cuales siguen viviendo en un centro de acogida. Sólo en la región Île de France (París), se estima que el flujo de llegada de migrantes asciende a 50 por día.

El anuncio de la apertura inminente de estos dos centros llega escasas horas después del incendio de un edificio dedicado a la acogida de migrantes, situado en Forges-les-Bains, en Essonne, un departamento situado a las afueras de París. Este suceso tuvo lugar durante la noche del lunes al martes, en un contexto de total desacuerdo entre el alcalde de Forges-les-Bains, Lespert Chabrier, y el ayuntamiento de París sobre la instalación del centro en esta comuna.

El edificio fue ideado para dar cobijo a 200 personas y tenía previsto acoger a los primeros refugiados a partir del mes de octubre. A propósito del incendio, Bernard Cazeneuve, ministro de Interior, reaccionó en un comunicado de prensa subrayando que, de confirmarse que el siniestro fue causado de manera voluntaria, “todo será puesto en marcha para detener y llevar ante la Justicia lo antes posible a los autores de este acto abyecto”.

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