Agencias

El Gobierno chino y el cubano han firmado un acuerdo por el que China instalará en la isla caribeña un gran centro secreto de espionaje que permitirá interceptar comunicaciones de todo tipo en Estados Unidos, asegura este jueves el diario The Wall Street Journal (WSJ).

El periódico, que cita a "funcionarios estadounidenses al tanto de informaciones clasificadas", considera que el acuerdo es por el momento solo el principio y tendría como contrapartida el pago de miles de millones de dólares por parte de Pekín al Gobierno de La Habana.

No hay ninguna indicación de dónde estaría la base ni cuál sería su tamaño o la cantidad de personal que necesitaría. Tampoco está claro qué podría hacer el Ejecutivo de Joe Biden para obstaculizar un acuerdo de esas características.

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Una base de espionaje en Cuba, a menos de 150 kilómetros de Florida (EEUU), sería útil para conocer el detalle del tráfico marítimo en una región con una gran cantidad de bases militares, así como monitorear los correos electrónicos, llamadas telefónicas y las transmisiones por satélite del sureste de Estados Unidos.

La única fuente identificada que el diario cita es a John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, quien aclara que no puede hablar de este informe concreto, pero a continuación añade: "Somos muy conscientes de los esfuerzos de China de invertir en infraestructura en todo el mundo con fines militares, incluido este continente. Los seguimos muy de cerca y tomamos medidas para contrarrestarlos".

La revelación del acuerdo generó críticas desde el bando republicano hacia la postura del Gobierno estadounidense sobre China. "Joe Biden necesita despertar a las verdaderas amenazas chinas en nuestra puerta", escribió en Twitter Nikki Haley, exgobernadora de Carolina del Sur.

La noticia sobre la nueva base se produce en medio de los esfuerzos del gobierno de Biden para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y China después de los meses de acritud tras el vuelo de un globo espía chino sobre Estados Unidos a principios de este año. Aún así se espera que el secretario de Estado, Antony Blinken, viaje a Pekín a fines de este mes y posiblemente se reúna con el líder chino, Xi Jinping

Es probable que desde China aleguen que la base en Cuba está justificada debido a las actividades militares y de inteligencia de Estados Unidos cercanas a China, comentaron varios analistas al WSJ. Aviones militares estadounidenses vuelan sobre el Mar de China Meridional, participando en la vigilancia electrónica. Estados Unidos vende armas a Taiwán (que China considera una provincia renegada), despliega un pequeño número de tropas allí para entrenar a sus militares y navega barcos de la Armada a través del estrecho de Taiwán.