El coronavirus crece con fuerza en Nepal, con números récord que rondan las 9.000 infecciones diarias y cuenta con una tasa de positividad superior al 40%, en medio de una virulenta segunda ola similar a la registrada en la vecina India y que, según los expertos, es en parte responsable de la actual crisis. Además existe el temor a un brote de covid en el campamento base del Everest.

El aumento de contagios en Nepal es fulgurante. Hace un mes, el país apenas registraba 298 infecciones en 24 horas. El jueves el Ministerio de Salud informó de 8.970 casos elevando el número total a 368.580 infecciones, un número nunca visto hasta ahora en este país asiático donde cada día desde hace una semana se alcanza un nuevo récord.

También las muertes diarias se encuentran en máximos históricos, 54 ayer y 3.529 desde el inicio de la pandemia.

Igualmente preocupantes son los datos de positividad en el país del Himalaya: el jueves un 44% de todos los test de la covid-19 realizados dieron positivo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la pandemia está bajo control en un país si la tasa de positividad está por debajo del umbral del 5 %.

Falta de oxígeno

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Esta virulenta segunda ola de la pandemia ha provocado que muchos hospitales del país se encuentren saturados de pacientes y sin capacidad para tratar nuevos casos, dijo a Efe el portavoz adjunto del Ministerio de Salud, el doctor Samir Kumar Adhikari.

El doctor Ravi Shakya, director del hospital público en Lalitpur, la tercera mayor ciudad del país situada al sur de Katmandú, manifestó que el centro recibe cada día a 400 personas con síntomas de coronavirus y entre un 50 y un 60% de ellas dan positivo.

"El hospital ha reservado 180 camas para tratar a las personas infectadas con la covid-19. Ninguna de las 21 camas de cuidados intensivos o de los 17 ventiladores está libre", constató Shakya.

La posibilidad de una escasez de oxígeno, similar a la que vive la vecina India como consecuencia de su propia segunda ola, inquieta a las autoridades nepalíes.

Solo 26 de los 185 hospitales del país cuentan con instalaciones capaces de generar su propio oxígeno de uso médico, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud, y no todas se encuentran operativas.

"Estamos trabajando para importar bombonas de oxígeno de China por medio de un acuerdo gubernamental", indicó a Efe el portavoz del Ministerio de Salud nepalí, Jageshwar Gautam.

Covid en el Everest

En medio de esta segunda ola, varios funcionarios han expresado su temor a un brote del coronavirus en el campamento base del Everest.

"Los montañeros, sherpas, personal de cocina y otros miembros han recibido órdenes del Gobierno de seguir protocolos sanitarios estrictos incluso en el campamento base del Everest para evitar la propagación del virus", dijo a Efe el presidente de la Asociación de Operadores de Expedición, Dambar Parajuli.

El país asiático ha emitido un número récord de 408 permisos de escalada, y recientes episodios de tos persistente y otros síntomas de la covid-19 han causado preocupación.

"Obviamente, hay preocupación en el punto más alto del mundo", reconoció Parajuli.

La influencia india 

Nepal experimentó un aumento en el número de casos unas tres semanas después de que la vecina India comenzó a sufrir una virulenta segunda ola. Ambos países comparten unos 1.880 kilómetros de frontera abierta, con 35 puntos de entrada.

Según las autoridades nepalíes, parte de los casi 587.000 trabajadores temporales que se estima residen en la India regresaron al país estaban infectados de coronavirus y han contribuido a la segunda ola en el país del Himalaya. Sin embargo, la falta de test a la llegada dificulta una estimación.

De acuerdo con el Departamento de Inmigración, 58.449 nepalíes volvieron al país desde la India por vía aérea mientras que según el portavoz de la Policía Armada, Raju Aryal, más de 3.000 han entrado a pie a diario desde abril por la porosa frontera.

"No disponemos de estadísticas, pero muchos nepalíes vuelven a casa tras ser infectados por el virus", declaró Aryal a Efe.

Además de la afluencia masiva de nepalíes desde la India, el país también vivió una ola de protestas en febrero tras la disolución del Parlamento ordenada por el primer ministro, K.P. Sharma Oli, que pudo haber contribuido a la expansión del virus.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) denunció esta semana en un informe que Nepal debe controlar la expansión del virus para evitar una crisis similar a la India.

"Lo que está pasando en la India ahora mismo es una horrible muestra del futuro de Nepal, si no llegamos a controlar este último brote de coronavirus", adviritó el director del IFRC en Nepal, el doctor Netra Prasad Timsina.