S. de Diego
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Las claves

Miles de personas llevan días manifestándose por las calles de varias ciudades de EEUU en contra de la política migratoria de la Administración Trump, después de la muerte a tiros de Renee Good por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis.

Entre esos manifestantes está Kaden Rummler, de 21 años, un joven al que la violencia del ICE ha dejado ciego mientras protestaba en la ciudad de Santa Ana, en el sur de California.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes, pero no ha sido este martes cuando ha salido a la luz que este joven quedó ciego permanentemente de un ojo después de que un agente disparara un proyectil a corta distancia durante una protesta.

"Nunca volveré a ver"

Según informa ABC News, cientos de personas marcharon por las calles de Santa Ana hasta que, al anochecer, un grupo más pequeño se trasladó la protesta contra el ICE a las puertas de un edificio federal entre gritos de ¡Justicia para Renee Good!.

En ese momento, varios agentes del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU se abalanzaron contra ellos y dispararon varias municiones a corta distancia. Una de ellas impactó contra Kaden Rummler, a quien uno de los agentes agarra del cuello y arrastra por el suelo.

Según varios vídeos publicados en redes sociales, Rummler aparece gritando por un megáfono junto con otros en el exterior del edificio federal, donde varios agentes con equipo antidisturbios están apostados. Los agentes se acercaron a la multitud y luego agarraron del brazo a otra manifestante, identificada en una denuncia penal federal como Katelyn Skye Seitz, arrastrándola hacia las escaleras.

En respuesta, Rummler y algunos manifestantes elevan el tono de su protesta y uno de los agentes dispara un arma antidisturbios, alcanzando al joven a varios metros de distancia.

Rummler se agarra la cara y cae al suelo. Un agente lo agarra por la camisa y lo arrastra hacia atrás, como muestran los vídeos. Tiene la cara ensangrentada y se escucha cómo otros manifestantes gritan "¡Déjenlo en paz!". Los agentes llevan a Rummler al edificio federal, y más tarde, en un vídeo, parece mostrarlo boca abajo en el suelo, esposado.

"Me alegro de estar vivo"

Según ha confirmado un familiar del joven, este ha quedado ciego del ojo izquierdo y ha sufrido fracturas en el cráneo. Tuvo que ser hospitalizado durante tres días y ser sometido a una operación de seis horas en el ojo afectado.

"Está completamente ciego" de ese ojo, apunta a ABC News. "Tiene un agujero en el globo ocular", ha añadido.

En un breve comunicado, Kaden Rummler, ha lamentado que "nunca volveré a ver con mi ojo izquierdo, ni siquiera la luz". Pese a ello, dice, "me alegro de estar vivo para contar mi historia".