Con una sonrisa de oreja a oreja. Apoyada en una valla a los pies del río Este, la gran corriente de agua que atraviesa la ciudad de Nueva York, América colgaba una foto en sus redes sociales. Desgraciadamente, nadie pensaba que sería su última publicación. "NY" acompañado de un corazón subió a su perfil de Facebook la joven antes de embarcarse en la tragedia.
América Yamileth Sánchez, una joven de 21 años de edad, es una de las dos víctimas fallecidas en el accidente del buque Cuauhtémoc. El barco, perteneciente a la Secretaría de Marina Armada de México, se estrelló contra el puente de Brooklyn el pasado sábado de madrugada. Además, el barco es de origen español.
Yamileth, natural de Xalapa-Enríquez, la capital del estado mexicano de Veracruz, era cadete del navío. El medio de transporte, según recoge el medio mexicano Versiones, "sirve como buque escuela para jóvenes que cursan sus estudios navales".
La joven se encontraba en uno de los mástiles del barco, cuando fatalmente impactó contra la emblemática construcción neoyorquina, levantada entre los años 1870 y 1883 y con una longitud de 1.834 metros. El navío permaneció cuatro días atracado en Nueva York, como parte de una gira internacional de instrucción.
Tal y como recogen varios periódicos mexicanos, Yamileth será recordada por "su vocación de servicio y su compromiso con la formación naval, valores que dejó como legado en su corta pero significativa trayectoria".
Navío de origen vasco
A pesar de que el barco pertenece a la Armada mexicana, lo cierto es que se construyó en un astillero español. Concretamente, en la capital vizcaína, Bilbao. Según informa El Correo, la embarcación fue construida en 1981 por Astilleros Celaya de Erandio y se botó en aguas vascas un año más tarde.
La construcción del barco fue encargada por el expresidente mexicano José López Portillo. Fue el cuarto y último de los "grandes barcos" diseñados y construidos por los astilleros vascos para las armadas hispanoamericanas.
De hecho, para la Semana Grande de Bilbao de 2007, antes de que abandonara tierras españoles, el velero fue expuesto en el Museo Marítimo de Bilbao. La pasarela había sido declarada solo hace un año Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El día que zarpó del puerto vasco fue algo complejo debido a la pleamar "más viva del año". Por este motivo, el barco surcó a una escasa velocidad las aguas del Nervión. El Cuauhtémoc tuvo que pasar por debajo de un puente, pero se accidentó. Todo quedó en una "anécdota", a pesar de que "varios cristales" quedasen incrustados en la estructura.
Las reacciones políticas a la tragedia del navío mexicano no tardaron en llegar. Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el fallecimiento de dos de los tripulantes y lamentó la situación. Envió sus condolencias a las familias de los fallecidos y le envió su apoyo al regidor neoyorquino: "Agradezco al alcalde de Nueva York, Eric Adams, todo el apoyo brindado a nuestros connacionales. Estamos pendientes y la Secretaría de Marina seguirá informando".