Donald Trump evitó este miércoles hacer referencia durante el mitin de campaña que tenía previsto en Virginia Occidental a la grave situación judicial de su exjefe de campaña Paul Manafort y de su exabogado personal Michael Cohen, horas después de que fueran declarados culpables en sendos procesos.

Aunque el presidente de Estados Unidos hizo unas breves declaraciones al respecto poco antes de llegar a su acto de campaña, no quiso tocar el asunto frente a sus electores.

"Me siento muy mal por Paul Manafort", dijo Trump a periodistas al llegar a Virginia Occidental. "No es algo que me implique a mí, pero sigo sintiendo que es algo muy triste lo que ha ocurrido. No tiene nada que ver con la conspiración con Rusia", agregó.

Manafort fue declarado culpable de ocho delitos financieros y Cohen, en otro juicio, se declaró culpable de ocho cargos por delitos graves, incluidos dos de violación de la ley federal de financiación de campaña, vinculado a la propia campaña electoral del hoy presidente.

Dadas las complejas implicaciones que puede tener la culpabilidad de ambos para el propio mandatario, sobre todo en lo concerniente a la llamada "trama rusa", Trump eludió hacer referencia al asunto y centrarse en hacer campaña por el candidato republicano al Senado por Virginia Occidental, Patrick Morrisey.

No obstante, el presidente aludió brevemente a la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la intromisión de Moscú en las elecciones presidenciales de 2016, y volvió a calificarla como una "caza de brujas".

"¿Dónde está la colusión?" Trump preguntó retóricamente. "Sabéis, todavía están buscando colusión. ¿Dónde está la colusión? Encontrad alguna colusión", reiteró.

Pero la gran parte de su discurso estuvo dirigida a subrayar su papel en la Casa Blanca, instando a los votantes a mantener el Senado en manos del Partido Republicano este otoño para continuar "haciendo a Estados Unidos magnífico de nuevo".