El presidente de EEUU, Donald Trump, ha comenzado la mañana estadounidense de este viernes de nuevo a golpe de tuit, lo que se está convirtiendo en la tónica habitual de su primera semana de mandato. El mandatario ha asegurado que está "deseando ver los resultados finales" de una aplicación llamada VoteStand dedicada a "no dejar que nadie robe tu voto", según su propia presentación. "Greg Philliops (de VoteStand) y su equipo aseguran que al menos 3 millones de votos fueron ilegales. ¡Debemos hacerlo mejor!", ha asegurado el mandatario.

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Aunque Trump ganó las elecciones presidenciales por el sistema de los colegios electorales, Hillary Clinton le ganó en voto electoral por 2,8 millones de votos ciudadanos.

Se esperaba que este jueves firmara su quinta orden ejecutiva (de una docena de mandatos en una semana) para poner en marcha la "gran investigación" contra el "FRAUDE ELECTORAL" que denunció de nuevo, esta vez con mayúsculas y siendo ya presidente, a través de su cuenta personal de Twitter, la que sigue empleando a diario para asuntos de Estado. Finalmente se pospuso, teóricamente hasta este viernes.

The Washington Post investigó en noviembre a Greg Phillips, el hombre al que alude Trump, pues fue entonces cuando este extrabajador de la llamada "Comisión de Salud y Servicios Humanos" de Texas aseguró tener pruebas de que había "más de tres millones de votos de no-ciudadanos". Se le han pedido pruebas repetidamente y a día de dos meses y medio después de su tuit del 13 de noviembre sigue sin haberlas presentado al público, indica el periódico capitalino.

Hoy también ha tenido un nuevo mensaje en la red social de los 140 caracteres para México, después de que el martes estallara su primera crisis diplomática cuando su homólogo Enrique Peña Nieto decidió cancelar la visita que le iba a hacer la semana que viene. Si el jueves Trump aseguró que no negociarán con México hasta que ese país "respete a EEUU" e invitó por Twitter a Peña Nieto a no visitarle si no estaba dispuesto a pagar por el muro, el presidente mexicano no tuvo que pensarse más si ceder a las presiones que estaba teniendo ya antes en su país para no acudir. 

Este viernes, Trump dará una rueda de prensa junto a la primera ministra británica, Theresa May, que el jueves ya le pidió desde suelo estadounidense no desconectarse del mundo. Ambos esperan tantear el terreno para un acuerdo comercial bilateral que comenzara a funcionar tras el brexit, a pesar de que el divorcio de la Unión Europea no se producirá antes de 2019.

El sábado hablará con sus homólogos Angela Merkel, Vladimir Putin y François Hollande.