S. D.
Agencias
Publicada
Actualizada

El Congreso de Argentina ha aprobado este miércoles una subida del 7,2% en las pensiones y de la paga extra que perciben los jubilados -de 52 a 81 euros-. Sin embargo, el Gobierno de Milei ya ha advertido que vetará unas medidas que afectan a uno de los colectivos más pobres del país: los jubilados, que llevan meses protestando por la "crisis humanitaria" que viven.

Con 142 votos a favor de la oposición -peronistas, centristas e izquierdistas- y 67 en contra del partido gubernamental a Libertad Avanza, del PRO de Mauricio Macri y otros aliados de Javier Milei y 19 abstenciones, los legisladores aprobaron la subida de las pensiones que tanto han reclamado los jubilados en las calles desde hace meses.

Todas las pensiones, excepto los regímenes especiales, deberían subir, según lo aprobado, un 7,2%, sin embargo el jefe de Gabinete de Milei, Guillermo Francos, ya ha avisado que este aumento compromete el equilibrio fiscal y que no se aplicará.

De hecho, Milei ha pedido a sus senadores que "no apoyen esta demagogia populista, pero de cualquier forma nuestro compromiso es vetar cualquier cosa que atente contra el déficit cero".

Por otra parte, el Congreso ha aprobado con 111 apoyos, 100 votos negativos y 15 abstenciones la extensión, por otros dos años, de la moratoria previsional, es decir, que el sistema permita acceder a una jubilación mínima a aquellas personas que no hayan completado los 30 años de cotización.

La "crisis humanitaria" de los jubilados

Los jubilados de Argentina viven una "crisis humanitaria", uno de los peores rostros del severo ajuste que sufre el país, con ingresos por debajo de la línea de la pobreza que obligan a muchos ancianos a seguir trabajando para poder comer y a dejar de tomar medicamentos indispensables para su salud.

En Argentina, la edad de jubilación es de 60 años para las mujeres y de 65 para los hombres y hay unos 7,4 millones de jubilados, lo que representa el 15,7% de la población total del país. El 63,5% de ellos cobra la jubilación mínima, que es de 279.121 pesos -238 euros-.

Este ingreso margina a los jubilados a la pobreza y, según Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, deja al desnudo la "crisis humanitaria del sector de las personas mayores".

"Hace siete años que las jubilaciones en Argentina vienen perdiendo su poder adquisitivo ante la inflación. Hoy la jubilación es nada en términos de lo necesario para sostener una condición mínima de vida", ha explicado Semino a Efe,