Argentina conmemoró este viernes los 27 años del atentado a la sede de la mutua judía AMIA, en Buenos Aires, que causó la muerte a 85 personas, con un acto que por segunda vez fue online por la pandemia pero que mantuvo la petición de justicia por un ataque terrorista que sigue impune.

De forma paralela, un tribunal argentino celebró el mismo día una audiencia en la causa en que se investiga si la expresidenta y actual vicepresidenta, Cristina Fernández, encubrió a los sospechosos iraníes del ataque contra la mutua judía.



El supuesto encubrimiento se refiere al memorándum que Argentina e Irán firmaron en 2013 para llegar a la verdad sobre el atentado, aunque nunca llegó a aplicarse.



Uno de los principales defensores de la teoría del encubrimiento fue el fiscal Alberto Nisman, quien apareció muerto en su casa hace seis años mientras investigaba el caso, un suceso que todavía es un misterio en el país.

Imagen del atentado de la AMIA.

Acto

El acto fue difundido por las redes sociales y otras plataformas digitales y, como cada año, comenzó a las 9.53 (12.53 GMT), la hora exacta en la que el 18 de julio de 1994 detonó la bomba que causó 85 muertes y centenares de heridos en lo que fue el peor atentado en la historia de Argentina, y del que la Justicia responsabiliza al entonces Gobierno iraní y al partido libanés Hizbulá.



En el homenaje participaron las familias y personas cercanas a los 85 fallecidos en el atentado, cuyos nombres fueron recordados, uno por uno, en un vídeo junto a fotografías de sus rostros.



Acto seguido tomó la palabra el presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, quien reiteró el pedido de una "condena efectiva" para los autores del atentado.



"Desde el 18 de julio de 1994, cuando la bomba terminó brutalmente con la vida de 85 personas, bregamos para que los responsables materiales e intelectuales de la masacre sean sometidos a proceso judicial y cumplan condena efectiva por el delito de lesa humanidad que cometieron", afirmó.

Imagen del atentado de la AMIA.