Juan Guaidó hizo una declaración de intenciones al asumir la presidencia de la Asamblea Nacional. Ese día, llamó "usurpador" a Maduro y dijo estar dispuesto a asumir la presidencia si así lo reclamaban "el pueblo, las fuerzas armadas y la comunidad internacional". Este miércoles, Guaidó encontró parte del respaldo que había pedido: miles de personas salieron a la calle para protestar contra el Gobierno de Maduro y consiguió el reconocimiento de Donald Trump, Justin Trudeau y media docena de países sudamericanos.

Con la mano derecha en alto, Guaidó juró “asumir formalmente las competencias como el presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de la usurpación y tener elecciones libres” y acorraló a Maduro, que acusó a EEUU de orquestar un golpe de Estado en su contra.

En un escenario de tensión creciente, en el que han muerto ya 26 personas durante las protestas callejeras, la llave del delicado momento venezolano la tiene el ejército. Tras la autoproclamación de Juan Guaidó, Maduro pidió lealtad a los oficiales en una escueta declaración en el Balcón del Pueblo de Miraflores. Y, por lo pronto, parece seguir teniendo el control de las fuerzas armadas. Al menos de los altos mandos.

Vladimir Padrino, ministro de Defensa de Venezuela se apresuró a defender el Gobierno en Twitter y ha declarado que los militares no aceptan a “un presidente impuesto”. “El desespero y la intolerancia atentan contra la paz de la nación. Los soldados de la patria no aceptamos a un presidente impuesto a la sombra de oscuros intereses ni autoproclamado al margen de la ley. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) defiende nuestra Constitución y es garante de la soberanía nacional”, escribió en la red social.

Ya este jueves, en una declaración conjunta, los generales encargados de la defensa de las diferentes regiones de Venezuela ratificaron su apoyo a Nicolás Maduro. "Somos un país democrático donde su presidente es escogido solo por el pueblo. Ese pueblo es el soberano en las decisiones del destino de nuestra patria, el pueblo de Venezuela por ejercicio del voto libre y secreto eligió al ciudadano Nicolás Maduro como presidente", dijo el mayor general Manuel Bernal Martínez.

En un vídeo transmitido por el canal estatal VTV, el jefe militar encargado de la región de los Andes apareció acompañado de otros soldados, y declaraciones, en el mismo tono, de los generales Víctor Palacio García, de la región de Los Llanos y de Domingo Hernández Lares de la región Central.

"Solo reconocemos y ratificamos lealtad absoluta al presidente constitucional de la república bolivariana de Venezuela, comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) Nicolás Maduro Moros elegido por el pueblo para el período 2019-2025, leales siempre, traidores nunca. ¡Chávez vive!", dijo Palacio García.

Los mandos intermedios

"El liderazgo militar es fiel a Maduro y lo seguirá siendo hasta que él se haya ido", dijo a la agencia Reuters un oficial militar de alto rango en servicio activo, que pidió no ser identificado. Sin embargo, algunos analistas consideran que la clave estará en los mandos bajos e intermedios. Los mismos que, esta misma semana protagonizaron una rebelión contra Maduro en un distrito de Caracas, un movimiento que se ha traducido luego en protestas callejeras tras la detención de los 27 militares involucrados.

"Los cuadros de arriba están comprometidos con Maduro. Los mandos intermedios o bajos, los que pasan hambre y están oprimidos, pueden dejar de obedecer órdenes arbitrarias para no estar comprometidos ante la nueva situación", advirtió a EL ESPAÑOL este miércoles una fuente conocedora del Ejército venezolano. 

Al igual que las demás infraestructuras del país, las instalaciones militares están decayendo y los salarios desaparecen rápidamente en medio de una brutal inflación. Según documentos oficiales citados por Reutersmás de 4.000 oficiales de baja graduación desertaron el año pasado. Según la misma agencia de noticias, algunos legisladores de la oposición estarían desarrollando una propuesta de amnistía destinada a persuadir a los líderes militares descontentos con la situación a que se subleven contra Maduro.

Sin embargo, conociendo su papel crucial, Maduro ha trabajado duro para mantener a los militares de su lado desde hace años y ha puesto a oficiales en puestos clave del gobierno. El mejor ejemplo es Diosdado Cabello, considerado el brazo armado del Gobierno venezolano por su estrecha relación con las Fuerzas Armadas y que es, desde junio pasado, el presidente de la Asamblea Constituyente

Nicolás Maduro y Diosdado Cabello en la apertura del Año Judicial en Venezuela. Reuters

Para mantener la fidelidad de las fuerzas armadas, Maduro posicionó también a militares en la primera fila de la compañía petrolera estatal, al mismo tiempo que ofreció lucrativos contratos de servicios en yacimientos petrolíferos para firmas vinculadas al ejército. Además, las autoridades han perseguido al personal militar sospechoso de conspirar contra el Gobierno, lo que, según los grupos de derechos humanos, ha llevado a la tortura de presuntos disidentes y al abuso de miembros de su familia.

Y así, las fuerzas armadas han permanecido en silencio mientras el colapso económico ha dejado a millones luchando por comer. De cómo se posicionen ahora dependerá el futuro de Venezuela.