A lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera entre Venezuela y Colombia se apuestan las "mariposas": contrabandistas que se aprovechan de los bajos precios de la gasolina para hacer negocio, porque a pesar de que duplican y a veces triplican el precio del crudo venezolano, el coste sigue siendo más asequible que el que ofrecen los comerciantes colombianos en su país. 

El sobrenombre se debe a la forma que dibujan en el aire al agitar la manguera y el embudo que usan para vaciar los tanques de los vehículos que transportan la gasolina. La tarea está reservada para mujeres, en muchos casos menores de edad, que resisten todos los días a temperaturas que superan los 40 grados para hacer negocio en estados como Zulia, donde cada ciudadano tiene derecho a llenar su tanque solo tres veces a la semana.

Mientras los habitantes de Zulia forman colas por su ración de gasolina, las "mariposas" mantienen con vida el contrabando hacia Colombia, donde el precio medio del litro (cerca de 1 dólar) es suficiente en Venezuela para llenar los tanques de unos 700 vehículos medianos. Estas mujeres no han sido las primeras en buscar una forma creativa para traficar el líquido. En abril de este año las autoridades colombianas frenaron un intento de contrabando al detectar galones dentro del ataúd de un carro fúnebre. 

Transporte de gasolina. Efe

Las autoridades militares colombianas estiman que existen, al menos, 247 trochas ilegales o caminos ocultos entre las montañas y ríos a lo largo de la frontera. Por estas rutas circulan al día más de 100.000 barriles de petróleo, según cifras de Petróleos de Venezuela PDVSA. Los automovilistas llenan sus tanques por un par de centavos de dólar y luego los desvían y venden a las pandillas, que son las que lo comercian en Colombia con un margen de ganancia del 2.000%. Además, las "mariposas" usan los montículos que cada una ha armado en sus puestos para aplicar lubricantes usados y vencidos que venden bajo la consigna de "aceite quemado" 80 veces más barato que sus competidores legales. 

El Gobierno de Nicolás Maduro comenzó un censo de transporte el pasado martes para coordinar mejor el reparto de la gasolina. Según sus estimaciones, la extracción ilegal de combustible venezolano a través de la frontera con Colombia genera "millones de dólares" a los contrabandistas. El Gobierno, con la implantación del censo, espera acabar con estas prácticas ilegales porque se le entregará al pueblo el combustible directamente a través del carnet de la Patria y la Misión Transporte cuando se registren. 

Por su parte, los transportistas venezolanos evaluarán estos días si se someterán a este censo, según informó el presidente de la Asociación de Transportes del oeste de Caracas, Hugo Ocando, a la emisora privada Unión Radio. El transportista indicó que consideran este censo como una “burla” y una medida del Gobierno para ganar tiempo en medio de la escasez de repuestos para vehículos por la cual el 90% de las unidades de transporte público están paralizadas. Esta racionalización puede hacer que los propios venezolanos tengan que recurrir a las "mariposas" para comprar su propio combustible. 

El problema está en que el país no produce toda la gasolina que consume. Mientras las refinerías trabajan al 30% de su capacidad, según Bloomberg, el Estado venezolano debe recurrir al mercado internacional y pagar el carburante a un precio mucho mayor. El Gobierno debe cancelar este año 9.600 millones de dólares en concepto de deuda. Y unos 6.500 millones de dólares corresponden al servicio contraído con China que el Gobierno de Venezuela no necesitara si su producción estuviera optimizada, según la economista Tamara Herrera. 

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela Reuters

Pese a tener unas de las mayores reservas de petróleo del planeta, Venezuela atraviesa una profunda crisis económica que se traduce en hiperinflación y escasez de productos. El Fondo Monetario Internacional predice que el país cerrará este año con una inflación de un millón por ciento. Para el presidente Nicolás Maduro la recuperación económica es posible si se llega a producir un promedio de 6 millones de barriles de petróleo al día en el 2025, pero esto representa un gran desafío porque la producción actual es de 1.5 millones al día por falta de inversión en la industria. En una comparecencia pública el pasado martes, Maduro aceptó que los modelos de producción implementados por el chavismo han sido un fracaso.

El país había llegado a ser el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero tras la disminución del rendimiento de su industria pasó a ocupar el octavo lugar entre los quince miembros, con el 4,15 % del volumen total de crudo producido por el grupo en junio.

Combustibles, alimentos, medicinas, vacas, herramientas de construcción… con la devaluación del bolívar todo lo que un venezolano pueda vender en Colombia le representa una oportunidad para comprar pan, leche y carne para comer en su día a día. El contrabando afecta a los dos países porque mientras que en Venezuela el desabastecimiento general provoca precariedad en sus ciudadanos, las empresas colombianas legales se van a la quiebra porque difícilmente pueden competir con el tráfico que mantienen las organizaciones criminales.