Caracas, la capital de Venezuela, ha amanecido este miércoles parcialmente paralizada y con calles cerradas en varias zonas, especialmente en los principales feudos antichavistas en el este de la ciudad, mientras que el oeste marcha con relativa normalidad.

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La huelga que ha arrancado hoy tiene previsto durar 48 horas y sirve de continuación a la organizada hace una semana y que duro un día entero. El objetivo es aumentar la presión contra Maduro para que no celebre la Asamblea Nacional Constituyente prevista para el próximo domingo.

Los manifestantes han levantado barricadas y bloqueos en las calles y autopistas, las cuales impiden el tránsito. Se han levantado principalmente en los municipios de El Hatillo, Chacao y Sucre, gobernados por opositores. Las barricadas llevan en pide desde las siete de la mañana hora local (las once de la mañana en hora española). El tráfico ha quedado limitado a motoristas y transeúntes, mientras que el metro de Caracas funciona con normalidad excepto en los puntos que recorren el municipio Chacao, aunque con una baja afluencia de usuarios, según EFE.

Primer balance

El diputado opositor de la Asamblea Nacional, Carlos Paparoni, ha realizado un primer balance de la huelga. El legislador ha asegurado que en Caracas se está cumpliendo el paro según lo previsto. 

Además, ha explicado que en el este de la capital la afluencia de tráfico ha sido mínima, mientras que en oeste, en la Plaza O'Leari del Silencio, se han producido altercados entre la policía y los manifestantes, según ha declarado al periódico venezolano El Nacional.

Paparoni ha recordado que este miércoles se cumplen 117 días de protestas antigubernamentales y que “solo 96 horas separan al país del domingo”. “96 horas de las cuales 48 le pedimos que fueran de paro y el viernes Toma de Caracas. Sin importar que pase en  Venezuela, el día lunes comienza un cambio en el país”, ha enfatizado.

Menos de una semana para la Constituyente

La huelga de trabajadores y empresarios coincide con la penúltima jornada de campaña electoral del chavismo para la elección de la constituyente, que mantiene actos y celebraciones en todo el país. La patronal Fedecámaras, la principal de Venezuela, ha expresado su apoyo a la huelga general y la reconoció como una "protesta ciudadana" de "expresión democrática".

La protesta opositora se mantendrá hasta mañana a media noche, y coincidirá con el cierre de campaña del chavismo para el que Maduro pidió a sus partidarios de todo el país viajar hasta Caracas para participar en lo que, dijo, será "la mamá de los cierres de campaña constituyente".

Los venezolanos están convocados este domingo a las urnas para elegir a los más de 500 miembros de una Asamblea Nacional Constituyente que redactarán una nueva Constitución y que tendrán facultades para reordenar el Estado sin que nadie pueda oponerse.

Aumentan la presión internacional y las sanciones 

En este contexto se ha conocido que el Gobierno de Estados Unidos ha decidido, con el objetivo de presionar al Gobierno de Nicolás Maduro, imponer sanciones contra trece funcionarios y exfuncionarios venezolanos por abusos de derechos humanos, corrupción y acciones para minar la democracia. 

Entre los sancionados está el jefe de la Comisión Presidencial para la Constituyente y exvicepresidente de Venezuela, Elías Jaua; la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena; el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol; el defensor del Pueblo, Tarek William Saab, y el Tesorero de la Nación, Carlos Malpica Flores, entre otros.

En la misma línea se ha pronunciado la Unión Europa a través de la alta representante de la UE Federica Mogherini, que ha exigido este miércoles al Gobierno de Venezuela "medidas urgentes" antes del 30 de julio, fecha de las elecciones a la Asamblea Constituyente. 

"El respeto a la Asamblea Nacional como órgano legislativo legítimo y la independencia del fiscal general, que debe poder actuar sin restricciones ni intimidaciones o amenazas, son cruciales para preservar la confianza de los ciudadanos en el Estado y el sistema judicial", ha indicado Mogherini. 

Mientras, la aerolínea Avianca ha confirmado -a través de un comunicado publicado en las rede sociales- su decisión de cancelar los vuelos hacia y desde Venezuela a partir del próximo 16 de agosto.  "Esta medida", señalan, "se sustenta en la necesidad de adecuar varios procesos a los estándares internacionales, mejorar la infraestructura aeroportuaria en Venezuela y garantizar la consistencia en las operaciones".