Argentina amanece este jueves sin transporte. Los principales aeropuertos del país no registran movimientos de aterrizaje ni despegue, el número de camiones que transitan entre los sectores portuarios de la capital es notablemente inferior y apenas circulan vehículos de transporte colectivo en las principales ciudades del del país. El transporte es el principal aliado de la huelga general de 24 horas convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) en protesta contra las medidas económicas del Gobierno de Mauricio Macri.

El principal sindicato del país afirma que las políticas implementadas por el presidente, incluidas las medidas de austeridad como la reducción de subsidios al combustible y a la electricidad, están impactando sobre los salarios y destruyendo empleo.

“Hay muchas razones por las que se ha convocado esta huelga y esperamos que haga que el Gobierno reconsidere y escuche realmente a los sectores más necesitados”, aseveró el líder sindical Carlos Acuña en una televisión local.

Aunque durante las últimas semanas CGT ha convocado diversas protestas, la de este jueves es la primera huelga general desde que Macri llegó a la Casa Rosada en diciembre de 2015 prometiendo atraer inversión y restaurar el crecimiento del país latinoamericano. La protesta será sin movilización, indica el diario argentino La Nación, aunque la izquierda y los movimientos sociales desafían con bloquear los accesos a las grandes urbes.

La tercera economía de Latinoamérica sigue en recesión. Se desplomó 2,3% en 2016, el primer año de gobierno de Macri, y sólo en enero hubo una muy tibia recuperación. La pobreza aumentó y alcanza a un 32,9% de los argentinos. Las inversiones cayeron 5,5%. Los despidos alcanzan a 250.000 en la economía formal, pero se estiman se multiplican por miles en una economía con el 40% de trabajo no registrado. La industria y la construcción, principales pilares del empleo, se han derrumbado, y en febrero cayeron 6% y 3,4%, respectivamente.

MACRI LLAMA "MAFIOSOS" A LOS SINDICATOS

En medio de la fuerte polarización política, el presidente Macri endureció esta semana su postura hacia los sindicalistas después de que el sábado decenas de miles de personas sorprendieron con una concentración para expresar su apoyo al presidente.

"Hay comportamientos mafiosos en sindicatos, empresas, política y justicia. Por suerte son minoría, pero hay que combatirlos", indicó entonces el mandatario liberal.

El paro general coincide con las negociaciones salariales que están realizando los gobiernos regionales con los sindicatos de profesores y que han retrasado el inicio de las clases en muchos de los colegios (en el hemisferio sur, el curso regular empieza en marzo, tras el verano autral).

En un intento de contrarrestar la jornada de huelga, convocada a seis meses de los comicios parlamentarios que se celebran a mitad de mandato, el gobierno de Buenos Aires decretó la gratuidad de los peajes de las autopistas y de los aparcamientos públicos para fomentar que los trabajadores acudan a sus puestos de trabajo en sus vehículos particulares. La huelga coincide además con la celebración en Buenos Aires del Foro Económico Mundial para América Latina.

En Buenos Aires, las fuerzas de seguridad hicieron un importante despliegue desde horas antes del inicio del paro para tratar de garantizar la normal circulación por los puentes y principales accesos a la ciudad y minimizar las actuaciones programadas por los piquetes, que planearon numerosos cortes de calles y puentes a lo largo de la jornada de hoy.

Aerolíneas Argentinas, de capital estatal, canceló vuelos nacionales e internacionales desde los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque debido a la huelga, a la que se adhirieron la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y la Asociación del Personal Aeronáutico (APA).

El ministro del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi, declaró a la cadena de televisión TN, una hora después de entrar en vigor la huelga la pasada media noche, que el paro tiene una "dimensión política" auspiciada por la oposición porque empiezan a vislumbrase mejoras en la situación socioeconómica del país. Lombardi denunció también la existencia de "liderazgos ocultos" que están planeando "una terminación abrupta" del gobierno de Mauricio Macri.