Nuevas escaladas de violencia resucitan la guerra civil de 2013 en República Centroafricana, un país en el que más de un millón de personas han huido de sus casas.
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Miliciano del grupo armado 3R en la ciudad de Koui, en el oeste del país. Baz Ratner/ Reuters
Miembros de la milicia antiBalaka, de mayoría cristiana, con sus armas en la ciudad de Bocaranga
Un casco azul de la ONU entre las ruinas de la ciudad abandonada de Yade
Un miliciano posa con sus rudimentarias armas en Bocaranga en el oeste de República Centroafricana
Un soldado de Naciones Unidas coordina un reparto de alimentos en Makunzi Wali
Un monje franciscano junto a una unidad del despliegue de la ONU en una carretera cerca de Ndim
El general Sadiki, líder de la milicia 3R, junto a dos de sus hombres en la ciudad de Koui.
Los problemas de malnutrición afectan a más de 2 millones de personas en el país, según la ONU. En la imagen una madre con su hijo en el hospital de Poua
Tropas de la ONU supervisan el éxodo de centenares de habitantes de Zike, que escapan de sus hogares ante la amenaza de las milicias
Un hombre musulmán con su familia en un refugio para desplazados en Bangui, la capital de República Centroafricana