Derecho a la información o revelación de secretos. El caso de WikiLeaks vuelve a ocupar titulares. Su fundador, Julian Assange, se encuentra en un punto sin retorno. El último capítulo se desarrolla en Londres, donde la Corte Suprema británica determinará su destino que pasa por la amenaza inminente de su extradición a Estados Unidos. Assange enfrenta 18 cargos, todos vinculados con la divulgación de documentos militares clasificados y cables diplomáticos a través de WikiLeaks. En un intento desesperado, sus abogados apuestan por la última carta: ser juzgado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.



En el capítulo de hoy, entrevistamos a Edith Rodríguez, vicepresidenta de Reporteros sin Fronteras en España, la única organización que ha tenido acceso a la cárcel de alta seguridad donde Assange aguarda su destino. “La extradición sería una derrota lamentable que marca un precedente peligroso para la libertad de información”. Rodríguez asegura que miembros de su organización han realizado “con trabas” varias visitas a prisión, la primera en agosto y la última el pasado mes de enero. Consiguieron “una máquina de escribir que llevaba tiempo pidiendo” para redactar “su defensa” y también una suerte de diario en el que ir volcando sus pensamientos. Alerta de su estado de salud con una “costilla fragmentada por la tos” y advierte de su frágil salud mental.



Además, entrevistamos a Estaban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, y con Bienvenido Chen, redactor de Internacional, hacemos un recorrido por la odisea judicial del fundador de WikiLeaks.