Agencias

Tres personas han muerto este domingo y 10 han resultado heridas por el ataque ruso a un barco que transportaba a evacuados. Procedían de territorios ocupados en Ucrania y estaban siendo trasladados a Jersón. Este área ha sido azotada por las catastróficas inundaciones que se formaron tras la destrucción de la presa de Nova Kakhovka. Kiev y Moscú se han acusado mutuamente de lo ocurrido.

Según lo anunciado por Oleksandr Prokudin, "tres civiles murieron y diez más resultaron heridas, incluidos dos agentes de la ley". En un mensaje a través de Telegram, este mandatario decía que un hombre de 74 años usó su cuerpo para proteger a una mujer del fuego ruso y recibió un golpe en la espalda y murió.

La declaración de Prokudin no dejó en claro cómo fue el ataque. Quien informó primero del incidente fue el jefe de gabinete del presidente Volodímir Zelenski, Andriy Yermak. "El ejército ruso atacó un bote con civiles que evacuaban desde la orilla izquierda de la región de Jersón", escribió Yermak, también en Telegram.

El derribo de la presa ocurrió el pasado 6 de junio. Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, publicó aquella mañana un tuit en el que señalaba que "los terroristas rusos" han "destruido" la presa de Nova Kajovkauna infraestructura estratégica construida sobre el río Dnipro en la región de Jersón. Un ataque que ha provocado la inundación de unos 80 pueblos se anegaran y riesgos para la central de Zaporiyia.

La presa de Nova Kajovka, construida en 1956 como parte de la central hidroeléctrica Kajovka y situada a 30 kilómetros al este de la ciudad de Jersón, en el sur del país, es una instalación muy importante para Ucrania. La infraestructura posee una enorme reserva de agua, mide 30 metros de alto y 3,2 kilómetros de largo, y atraviesa el enorme río Dnipro; y tenía como propósitos la generación de energía, el riego y la navegación.