Unas 63.000 personas reservaron cita para vacunarse con la tercera dosis contra el coronavirus este viernes, el mismo día en que la presidencia francesa anunció que Emmanuel Macron se dirigirá a los franceses el próximo martes para hablar de la crisis sanitaria, que vuelve a mostrar datos preocupantes.

El fundador de la plataforma de reserva de citas médicas Doctolib, Stanislas Niox Chateau, principal herramienta utilizada por los franceses para organizar visitas con los especialistas de la salud, aseguró este sábado que el día anterior registraron 63.000 nuevas citas, un récord en lo que se refiere a la tercera dosis.

El alza de citas fue además del 61 % con respecto a la semana anterior, y a 3 de noviembre 3,4 millones de personas habían recibido su dosis de recordatorio de los 8,3 millones que deben apelar a ella.

Macron dará un discurso televisado el próximo martes, que se espera sirva de recordatorio de que la crisis sanitaria no es totalmente un asunto del pasado.

La prensa local defiende que el dirigente podría anunciar una modificación del pasaporte sanitario, que actualmente se pide para la entrada en restaurantes y otros lugares públicos, para que los candidatos a la tercera dosis -personas de riesgo y mayores de 65 años- estén obligados a tener la pauta completa para recibir dicho certificado.

El portavoz del Ejecutivo, Gabriel Attal, dijo este viernes que se aprecia una progresión de la campaña de vacunación de recordatorio, pero los datos no satisfacen al Gobierno.

Según los datos de esta semana, el número medio de ingresos en ucis ha aumentado un 12,9 % en los último días; progresa del 14,87 % la tasa de incidencia y del 14,69 % el número de casos diarios confirmados.

Este viernes hubo unos 9.000 nuevos positivos en Francia, donde había unos 1.089 pacientes ingresados en ucis y se registraron 26 decesos en hospitales.

Se alarga el uso del pasaporte Covid

La Asamblea Nacional francesa dio el viernes luz verde para que el uso del certificado covid, que es imperativo para muchos actos de la vida corriente como ir a un bar o a un restaurante, pueda prolongarse hasta finales de julio si el Gobierno lo considera necesario.



Un total de 118 diputados votaron en favor de esa disposición, la principal de un proyecto de ley del Gobierno de Emmanuel Macron sobre medidas de vigilancia sanitaria, mientras que 89 se pronunciaron en contra.



El Senado había querido limitar el uso del certificado Covid -que prueba haber completado la pauta de vacunación, haber superado la enfermedad hace menos de seis meses o tener un test negativo de menos de 72 horas- hasta el 28 de febrero, pero el voto de los diputados invalida esa tentativa.



En la práctica, esos significa que se podrá mantener como ya ocurre desde este verano la obligación de presentarlo para ir al cine, al teatro, a un museo o a cualquier espectáculo que se celebre en un espacio cerrado o en un estadio.

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