Cerca de 19.000 personas, la mayoría de nacionalidad haitiana, se encuentran varadas en la frontera de Colombia con Panamá, esperando para cruzar la peligrosa selva del Darién, en una escena muy parecida a la que se viene repitiendo en los últimos meses, según informó la Defensoría del Pueblo.



Este organismo estatal colombiano indicó que en los últimos días aumentó el número de migrantes en tránsito que llegan a Necoclí, una de las últimas paradas en Colombia antes de la ruta del Darién, uno de los pasos fronterizos más peligrosos del mundo.



"Hemos podido constatar que se encuentran represados cerca de 19.000 migrantes en este municipio (Necoclí), con destino a Acandí (Chocó), para su tránsito a la frontera con Panamá", aseguró este miércoles el defensor del Pueblo, Carlos Camargo.



Esa escena se ha repetido en los últimos meses, en los que se han registrado cifras récord de personas cruzando por este paso migratorio, sobre todo población haitiana que viene de Chile y Brasil, donde residen desde hace años, pero que han decidido emprender su ruta a Norteamérica.



Los gobiernos de Panamá y Colombia pactaron dejar pasar a 500 personas al día, pero esa cifra no es suficiente para la cantidad que llega, incluidos muchos menores y bebés, a este lado de la frontera.



Las empresas que los transportan de Necoclí a Capurganá en barco por el golfo de Urabá están respetando el cupo de 250 pasajes diarios cada una, pero "hay un número indeterminado de personas que no han podido adquirir sus tíquets o quienes deciden cruzar el Golfo de Urabá en embarcaciones ilegales, especialmente en horas de la madrugada", aseguró la Defensoría.



De esta forma, se ven expuestos a naufragios y a una mayor vulneración de derechos humanos, antes de cruzar el Darién, una densa selva donde además de crecidas de ríos, picaduras de insectos y las inclemencias del tiempo los migrantes se ven expuestos a robos, abusos sexuales e incluso asesinatos de parte de quienes les transportan y los grupos armados que allí operan.

Cifras récord

Más de 18.000 migrantes llegaron a Panamá desde Colombia en julio, según el Gobierno de ese país, la cifra más elevada en lo que va de año, superando los más de 11.000 de junio, cifras muy inusuales para la época de lluvias, cuando el paso es más peligroso y menos transitado.



Por su parte, Migración Colombia informó de que más de 27.000 personas de diferentes nacionalidades, sobre todo haitianos, ingresaron de forma irregular en su territorio en agosto, la mayoría por la frontera con Ecuador.



En lo que va de año, más de 70.000 personas, de ellas 13.000 niños, han cruzado la región de Darién, una cifra que iguala al total de los cinco años anteriores, señaló esta semana la Federación Internacional de la Cruz Roja.



Esos mismos migrantes se encuentran ahora también varados en la frontera de México y EEUU, mientras el Gobierno de Joe Biden ya ha comenzado a repatriar en vuelos a Haití a personas que en muchas ocasiones llevan años sin vivir en ese país y con hijos que no han nacido en la isla.

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