Los británicos probablemente no podrán disfrutar este verano viajando a otros países debido a la pandemia por el coronavirus. Lo advirtió el martes por la mañana el secretario de Salud, Matt Hancock, que declaró que "el público debe prepararse para la vida real" y mentalizarse en la posibilidad de no salir del país estas vacaciones.

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Si bien todavía no es una decisión segura, Hancock evitó dar falsas esperanzas al ser preguntado sobre el tema en el programa This Morning de ITV, ante la sorpresa de sus presentadores. 

"Intentaremos reabrir -el país- a principios de julio si seguimos reduciendo con éxito la propagación de este virus, pero creo que el distanciamiento social continuará. Y la conclusión de eso es que es poco probable que sean posibles grandes vacaciones internacionales este verano. Simplemente creo que ésta es la realidad", declaró.

Unas horas después el secretario de Transporte, Grant Shapps, se expresó en los mismos términos afirmando que si los británicos pueden o no salir de vacaciones al extranjero será "un juego de esperar y ver" qué ocurre. 

Durante una conversación con la laborista Lucy Powell en la Cámara de los Comunes, dijo que por el momento no se puede viajar porque "la mayoría de los países no permiten la entrada de personas extranjeras" pero añadió que "a medida que avancemos y superemos la fase dos y la fase tres -del plan de desescalada propuesto por el Gobierno-, esperamos que en junio y julio la situación cambie".

Esta semana el Gobierno dio más detalles acerca de su política con respecto a los viajes. Por el momento solo están permitidos los viajes esenciales tanto dentro como fuera de Reino Unido.

Cuarentena a los que lleguen del extranjero

El fin de semana, Boris Johnson anunció que las personas que lleguen del extranjero deberán permanecer 14 días en cuarentena, una medida similar a las tomadas en otros países europeos como España o Francia. Está previsto que entre en vigor a mediados de mayo, por lo que en la página web del número 10 de Downing Street todavía aparece como una recomendación. 

"Cuando regrese al Reino Unido en un vuelo desde otro país, debe seguir los consejos del Gobierno: ir directamente a casa desde el aeropuerto, evitando el transporte público siempre que sea posible. Quédese en casa y solo salga por comida, razones de salud, ejercicio diario o trabajo si no puede trabajar desde casa. Si sale, manténgase siempre a 2 metros de distancia de otras personas", se puede leer. 

Esta decisión ha dividido al Ejecutivo británico. Oliver Dowden, secretario de Cultura y responsable del área de Turismo se ha mostrado preocupado por que pueda provocar aún más daño económico, según el Financial Times.

El secretario Grant Shapps, también se habría opuesto a la propuesta en un primer momento. "Se había resistido ferozmente las medidas, pero que ahora está totalmente a favor de la idea una vez el país ha aliviado las medidas del confinamiento", informaban fuentes al Financial Times.

En este sentido, las líneas aéreas han reclamado instrucciones más precisas para poder saber cuándo y en qué condiciones podrán reanudar su actividad normal. "Necesitamos ver los detalles de lo que están proponiendo", dijo Airlines UK, que representa a British Airways, EasyJet y otras aerolíneas con base en el Reino Unido, en un comunicado.

Dudas y contradicciones en las medidas

A pesar de que Johnson optó por esta cuarentena para "evitar la reinfección desde el extranjero", el domingo pasado se conoció el acuerdo al que habían llegado Boris Johnson y Emmanuel Macron por el que las personas que lleguen desde Francia no deberán pasar el periodo de aislamiento.

Por el momento quedan muchos detalles que considerar y que se irán resolviendo a medida que evolucionen los casos de coronavirus. Algunas de las preguntas que se hacen los medios británicos son si la política de viajes será diferente con la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte o con las vías marítimas, ya que el gobierno siempre habla de las personas que lleguen "por vías aéreas". 

En Reino Unido cerca de 32.700 personas han muerto por coronavirus y continúa siendo el país europeo más golpeado por la crisis. Esta misma semana ha iniciado los planes de desconfinamiento, aunque se han aplicado solo en Inglaterra, puesto que los gobernantes de Escocia, Irlanda del Norte y Gales consideran que es demasiado pronto. 

En este sentido, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon también avisó sobre la posibilidad de no poder salir al extranjero este verano: "Nadie debería tener grandes expectativas de que sus vacaciones de verano vayan a efectuarse", declaró a principios de abril.