"Debido a la imposición de controles fronterizos en la frontera con España, Gibraltar sufrirá problemas de desabastecimiento de comida, medicinas y otros materiales, además de retrasos de más de cuatro horas en la verja durante meses". Por primera vez, el Gobierno británico de Boris Johnson admite en un documento oficial las consecuencias ante el probable escenario de un brexit sin acuerdo el próximo 31 de octubre: un colapso de magnitud imprevisible en el que Gibraltar se vería especialmente afectado. 

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Tras numerosas filtraciones y rumores, Downing Street se ha visto obligado a publicar los papeles secretos de la operación Yellowhammer (martillo amarillo). Se trata de un informe oficial que a través de 20 puntos analiza los posibles escenarios que se derivarían de una salida no negociada de la Unión Europea. 

Uno de los apartados se centra en lo que puede ocurrir con la colonia británica. Al margen de reconocer que los gibraltareños sufrirían graves problemas de suministros durante un período indeterminado, el documento advierte de los riesgos "prolongados" para la economía del Peñón. Además, alerta de "perturbaciones en la transferencia de datos" entre ambos lados de la frontera. 

El informe deja también un recado para las autoridades gibraltareñas: "A pesar de la extensión del proceso de salida, no han tomado decisiones necesarias para invertir en infraestructuras de contigencia y hay preocupación de que no hayan aprobado leyes para prevenir un 'No Deal'", subraya. Este vacío legal a un mes y medio de la previsible ruptura preocupa también a las autoridades españolas. 

Este mismo jueves Carmen Calvo ha anunciado que el próximo día 26 presidirá la Conferencia para Asuntos Relacionados con la Unión Europea para seguir coordinando la preparación ante un brexit sin acuerdo. "Somos un país particularmente afectado y es bueno ampliar la coordinación e información y ajustar todavía más con las CCAA y Aytos los planes de contingencia frente a un brexit abrupto", ha admitido la vicepresidenta del Gobierno en funciones. 

Munición para Corbyn

Las previsiones de la operación Yellowhammer son sobre situaciones "razonables" dentro del "peor escenario posible" -como indica el encabezado del documento- y están sembrando la alarma entre la oposición británica. El partido laborista se ha cargado de razones para atacar a Boris Johnson, al que acusan de mentir descaradamente a la población sobre las consecuencias de una salida sin acuerdo. 

"Habrá comida y ropa más barata y un futuro prometedor", se le escuchaba predecir al primer ministro hace unas semanas. El informe, hasta ahora secreto, desmiente ese panorama y de hecho precisa que se producirá una "reducción de la oferta de productos que resultará en un aumento de los precios". 

Jeremy Corbyn ha cargado las tintas contra el premier y le señala como el responsable directo de "castigar a los que menos tienen" con un brexit sin acuerdo para "beneficiar a sus amigos ricos".

Además, en el escenario que baraja Londres, un brexit sin acuerdo podría llevar a importantes "protestas y contraprotestas a lo largo de todo el Reino Unido" que absorberían "una importante cantidad de recursos policiales". También se contempla un "severo" aumento de "desordenes públicos" en todo el país ante la falta de suministros que podría afectar a los barrios y zonas con "menos ingresos".