Netanyahu ha ganado las elecciones pero con un margen tan ajustado que gobernar se adivina una tarea dificil. Los resultados de las elecciones israelíes le obligan a una política de pactos en la que la cuestión palestina será clave para entenderse.

Para evitar cualquier conflicto, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ordenó cerrar los pasos fronterizos con Gaza y el territorio ocupado de Cisjordania durante la jornada electoral y ha elevado todavía aún más la seguridad con 17.000 agentes, policías de fronteras y voluntarios.

Estas son las posturas que los principales partidos han desvelado durante la campaña sobre Palestina y sus territorios:

Likud

Es el partido que actualmente gobierna Israel: nacionalista sionista, está liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y ha conseguido en las elecciones el 26,47% de los votos -35 escaños-, casi un empate técnico con el partido Azul y Blanco, por lo que está obligado a pactar.

La mayoría de los miembros del Likud se oponen al desmantelamiento de los asentamientos israelíes en los territorios en disputa. Sin embargo, Netanyahu ha sorprendido durante la campaña prometiendo ampliar la soberanía israelí a todo el territorio palestino ocupado.

Según los analistas, este giro de timón que supondría romper los Acuerdos de Oslo, con el beneplácito de Trump, se ha producido "bajo la presión electoral ya que se acerca una decisión sobre su imputación por corrupción". De esta forma, "Netanyahu ha cambiado de dirección y ha empezado a sugerir su apoyo a una anexión apoyada por Estados Unidos", cuenta el periodista Aluf Benn en el diario Haaretz.

Azul y Blanco

Es la principal coalición opositora a Netanyahu. que ha conseguido el 26.11% de los votos, lo que les otorga 35 escaños. Liderada por el exjefe del Estado Mayor del Ejército Benny Gantz, y considerada centrista, ha conseguido disputarle el poder al primer ministro. Está formada por el partido Israel Resilience y Yesh Atid, otra formación centrista dirigida por el periodista y presentador israelí Yair Lapid. 

El partido de Gantz se ha mostrado partidario de la separación entre los territorios de Israel y Palestina como dos entidades diferentes: "Israel no debe gobernar sobre otros pueblos". Pero la postura es algo ambigua, pues a pesar de especificar esa "separación" no concreta un supuesto Estado palestino. Además, reclaman Jerusalén como la capital israelí, pero el oriente de la ciudad sigue siendo reclamado por los palestinos también como su capital. 

El partido de Lapid, por su parte, ha apostado en la campaña por hablar de temas sociales: mejorar la vida de los israelíes, la lucha contra la corrupción o el crecimiento económico. En cuanto a Palestina, quieren un acuerdo de paz: "Dos pueblos, dos estados". Aun así, el partido apoya el mantenimiento de las grandes colonias y asegura que Israel continúa siendo mayormente judío.

Partido Laborista

El Partido Laborista ha conseguido el 6.10% de los votos, otorgándoles un total de 6 escaños. Su líder, Avi Gabai apuesta por avanzar a medio plazo hacia una posible solución de dos estados y se proyecta como aquel que puede reconciliar a una sociedad israelí muy dividida. 

La formación "protege los intereses de seguridad vitales de Israel, mantiene Jerusalén unida, resuelve el problema de los refugiados fuera de las fronteras de Israel, deja a la mayor parte de los colonos en sus hogares, refuerza la posición de Israel en el mundo e impulsa la lucha contra el terrorismo".

Entre las medidas que tomarían se incluye el reconocimiento por parte del Ejecutivo israelí del Estado de Palestina, diciendo que eso beneficiará a Israel, y con el objetivo de "dar forma a una realidad de dos estados".

Zehut

Este partido está liderado por Moshe Feiglin, que fue expulsado del Likud por sus posturas extremistas, y ha basado su campaña en la lucha contra la marihuana. No ha conseguido ningún escaño con solo el 2.53% de los votos.

En cuanto a Palestina, cree que Israel debe aplicar su soberanía sobre todas las zonas de Palestina. Y advierte de que cualquier ataque de Hamas en la Franja de Gaza debe ser respondido con una "reconquista" de la zona

Dice que a los terroristas se les ofrecerá retirarse pacíficamente, y a los ciudadanos no judíos tres opciones: la emigración con ayuda financiera a un destino de su elección; el estatus de residencia permanente -con los mismos derechos menos el de voto- después de declarar su lealtad a Israel; o la ciudadanía israelí realizando el servicio militar.

Además, creen que se debe eliminar cualquier tipo de ayuda por parte de EEUU a Israel, ya que esta amenaza la "independencia económica" del país.

Nueva Derecha

Se formó a finales del 2018 con la salida de Naftali Bennett, Ayelet Shaked y Shuli Mualem del partido La Casa Judía. Ha conseguido el 3.14% de los votos, y ningún escaño.

Los objetivos del partido son la "asociación plena e igualitaria entre los judíos religiosos y los seculares", la "oposición al establecimiento de un Estado palestino en el área de Judea y Samaria" y la "preservación de un partido político de derechas fuerte en la Tierra de Israel".

Lista Unificada

Es una coalición entre el partido comunista Hadash y otros grupos de izquierda, así como Tal, uno de los principales partidos árabes. Está encabezado por Ayman Odeh,y ha conseguido 4.61%, un total de 6 escaños.

El partido está a favor de la paralización de los asentamientos ilegales por parte de Israel en Palestina. Además, creen en el derecho al retorno de los refugiados palestinos. Quieren "alcanzar una paz justa, comprensible y duradera entre palestinos e israelíes". Defienden el Estado palestino, con el oriente de Jerusalén como su capital.

Kulanu

Está liderado por Moshe Kahlon, y se ha colocado en décima posición con solo el 3.56% de los votos, y 4 escaños. Kulanu apoya una solución "diplomática" del conflicto, aunque prioriza la reducción del coste de la vida y no el proceso de paz. Creen en que la solución pasa por la creación de dos Estados.