La arquitectura californiana destaca en el imaginario colectivo: mansiones en las colinas de Hollywood, casas a pie de playa... y una construcción más que reconocible: la casa de los Picapiedra.

En 1976 se construyó en una gran parcela de Hillsborough, cerca de San Francisco, esta peculiar casa. Alrededor hay dinosaurios y una gran señal escrita en el suelo que dice: 'Yabba-dabba-doo'. Pero a pesar de que a los turistas les pueda parecer una curiosa parada en su ruta por el norte de California, los vecinos de "Los Picapiedra" no están muy contentos con la casa, según cuenta The Guardian.

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Fang se enfrenta a una demanda que argumenta que la casa se ha convertido en una "molestia pública". Según la demanda, los cambios que Fang le ha hecho a la casa no estaban autorizados. La casa se habría convertido en "una monstruosidad muy visible fuera de los estándares de la comunidad".

Las figuras que ha puesto en el jardín, incluyendo los dinosaurios, son considerados como "estructuras no cerradas", las cuales requieren un permiso para instalarse. La demanda añade que dichas figuras, también como las enormes setas, están "diseñadas para ser muy intrusivas, imponiendo las vistas a las demás casas de alrededor, sin el consentimiento de los demás residentes".

Picapiedra 3 FlintstoneHouse280.com

Fang ya pagó una multa de 200 dólares, unos 176 euros, pero no ha retirado los dinosaurios del jardín. "Creo que son bonitos, hacen sonreír a todo el mundo, y creo que deberían quedarse", dice el nieto de Fang, según recoge Associated Press.

Si la residencia californiana de los Picapiedra tiene la misma suerte que la réplica de la casa de los Simpsons en Nevada, terminará siendo una casa del montón en un barrio más.