La coalición de Gobierno griega se ha roto este domingo por las desavenencias ante la próxima entrada en el Parlamento heleno del acuerdo con la vecina Macedonia para la nueva denominación de este país balcánico.

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El primer ministro griego, Alexis Tsipras, confirmó -como ya había anunciado que haría ante una eventual ruptura de la coalición- que solicitará una cuestión de confianza: "Iniciamos directamente el proceso de renovar la confianza del Parlamento en el Gobierno para terminar la legislatura".

"Mi principal aspiración es restaurar el papel y posición del país a nivel internacional, asegurar que el país, a través de sus alianzas y actos, es un pilar de estabilidad y seguridad en el Mediterráneo. He dejado absolutamente claro que, en vista del obvio interés nacional, no asumiré riesgos ni costes políticos", afirmó.

Su hasta ahora socio de Gobierno, el líder de los nacionalistas Griegos Independientes (Anel) Panos Kammenos, anunció en una rueda de prensa tras presentar su renuncia que Anel no le dará su confianza porque "sería como dar nuestro consentimiento al acuerdo de Prespa" y añadió que Tsipras no tiene motivos para proponer una cuestión de confianza sino que lo hace por "hipersensibilidad".

"He anunciado nuestra retirada del Gobierno, un Gobierno que nos duele, que por primera vez dio esperanza a los griegos y se enfrentó a la corrupción. Sin embargo, si le diéramos nuestra confianza sería como invertir el alma de nuestro movimiento", dijo y destacó que Anel no se abstendrá, sino que votará en contra.

Además, anunció un cambio de posición en lo que respecta a una hipotética moción de censura presentada por el principal partido de la oposición, el conservador Nueva Democracia, que hasta ahora se negaba a apoyar.

"Si el señor Mitsotakis (líder de Nueva Democracia) presenta una moción de censura junto a una declaración pública de que no aceptará ni negociará ningún nombre compuesto que incluya el término "Macedonia" y que, incluso si el acuerdo llega a aprobarse, lo abolirá por ley, firmaré la moción", dijo Kammenos.

Procedimiento

En Grecia una cuestión de confianza se puede aprobar con la mitad de los votos a favor de los diputados presentes (con un mínimo de 120), sin embargo, Tsipras afirmó que pediría el respaldo de 151 diputados y que, de no conseguirlos, convocaría elecciones anticipadas.

En cualquier caso, dichas elecciones se celebrarían tras la ratificación del acuerdo con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) para no ponerlo en peligro -probablemente en mayo según informan medios locales- aunque eso supusiese para Tsipras gobernar en minoría durante un tiempo.

Tsipras anunció también que el encargado de sustituir a Kammenos como ministro de Defensa será el actual jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional Helénica, el almirante Evangelos Apostolakis, cuya ceremonia de traspaso de cartera se celebrará el próximo martes.

La ruptura de la coalición que ha gobernado Grecia desde enero de 2015 podría provocar a su vez la implosión de Anel si algunos de sus diputados fuesen expulsados tras saltarse la disciplina de voto en contra de la cuestión de confianza o del acuerdo con ARYM, pues según todas las encuestas, no podrá alcanzar el 3 %, necesario para tener representación parlamentaria.

De momento, se especula con que por lo menos dos diputados de Anel den su voto de confianza al Gobierno y voten a favor del acuerdo, además de que según informan medios locales, la mayoría de los diputados de Anel rechazaron la idea de Kammenos de pedir a Tsipras que elimine de su gabinete a todos los ministros pertenecientes a Griegos Independientes.

En principio este divorcio no pone a riesgo la aprobación del acuerdo de Prespa, pues, además de los 145 diputados de Syriza y los dos de Anel, a favor votará la viceministra de Protección Ciudadana, Katerina Papakosta -independiente excluida de Nueva Democracia-, cuatro de los seis diputados del partido centrista To Potami, y un diputado del partido de centroizquierda Movimiento de Cambio.

La noche del viernes el Parlamento de Skopje aprobó los cambios en la Constitución necesarios para que el país se llame Macedonia del Norte, con lo que llega el turno de Grecia para ratificar el acuerdo firmado este verano, que pondría fin a una disputa de más de un cuarto de siglo y abriría al país vecino las puertas de la OTAN y de las negociaciones de adhesión de la Unión Europea (UE)