La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, ha acusado en una entrevista al presidente Nicolás Maduro de haber usado a Leopoldo López como hacen los delincuentes con sus secuestrados, "para legitimarse y mejorar su imagen".

"No se puede usar a las personas como rehenes que pueden ser objeto de negociación, tal como hacen grupos delictivos con las personas que secuestran. No se debe instrumentalizar un caso tan delicado y sensible para el país para tratar de legitimarse y mejorar su imagen", afirma.

"Instrumento de propaganda"

Ortega recuerda que "el proceso penal no debe ser un instrumento de propaganda ni de campaña".

Abogada de 59 años, es una figura heterodoxa en la judicatura venezolana: otrora fiel aliada del presidente Hugo Chávez, participó en 2015 la condena contra Leopoldo López. Sin embargo, hoy es una de las figuras más críticas con la represión policial en las calles.

"El hecho de que hayan tomado esa decisión [la excarcelación] no significa que esos magistrados mágicamente sean ahora legítimos. A todo evento siempre prevalecen los derechos del detenido, por encima de cualquier interés artero e inconfesable", comenta la titular del Ministerio Público.



La Constituyente "impone la visión de un sector"



Ortega se enfrenta en los próximos días a su posible destitución, un proceso, en su opinión, basado en "acusaciones sin fundamento jurídico y con fines políticos" como castigo por su posición crítica.

La fiscal general es muy crítica con el proceso de Asamblea Constituyente que, en su opinión, atenta contra el legado del presidente Chávez. "No solo no convoca al poder originario a un referendo consultivo sino que también elimina el concepto constitucional de la democracia participativa", lamenta.

Esa constituyente, continúa, "impone la visión de un sector del país y no solucionará los graves problemas de inseguridad ciudadana y de abastecimiento de medicinas y alimentos".

Ortega, que suena como posible líder de un movimiento de transición, denuncia que el Sebin (servicios de inteligencia) están "siguiendo y amedrentando continuamente" a su familia.