Marruecos

"El Reino de Marruecos procederá, desde hoy, a un retirada unilateral de la zona", anuncia el domingo 26 de febrero en un comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores. Así el ejército marroquí retira sus tropas hacia posiciones anteriores en la zona de Guerguerat, frontera del Sáhara Occidental con Mauritania, tras las declaraciones del Secretario General (SG) de la ONU, Antonio Guterres, que el sábado manifestó su "preocupación" por la "situación tensa" en la zona desde el 15 de febrero.

Las tropas marroquíes y el Frente Polisario llevan desplegados desde el mes de agosto a menos de 100 metros de distancia, controlados por los cascos azules de la MINURSO. Marruecos espera que con la intervención de la ONU se "volverá a la situación anterior en la zona" y que podrán "preservar intacto el estatus" y así "garantizar la fluidez del paso normal por la carretera, salvaguardar el alto el fuego y fortalecer la estabilidad regional", según el comunicado de Exteriores. Precisamente Guterres manifestó el sábado que "el tráfico comercial no debe ser obstaculizado" y que "ninguna acción puede perturba el 'status quo' de la zona".

La decisión fue tomada tras una conversación telefónica entre Mohamed VI y Antonio Guterres el 24 de febrero. El monarca marroquí llamó el viernes al SG de la ONU para quejarse sobre "las incursiones repetidas de elementos armados del Polisario" y de "sus actos de provocación", según un comunicado del Gabinete Real difundido en la agencia nacional de noticias MAP. Marruecos solicitó "las medidas urgentes y necesarias" para poner fin a esta "situación "inadmisible que amenaza seriamente el cese el fuego y pone en peligro la estabilidad regional".

El 25 de febrero, un día después de la charla con Mohamed VI, Guterres pidió a través de su portavoz, Stephane Dujarric, que "ambas partes se moderen y adopten todas las medidas necesarias para evitar el aumento de la tensión, ya sea por medios militares o civiles".

Desde el Gabinete Real se considera que estos actos se produjeron "premeditadamente" un mes antes del regreso de Marruecos a la Unión Africana, que el país abandonó en 1984 cuando la institución reconoció la RASD, para "crear discordia" y tratar de "torpedear este proceso".

El Frente Polisario comparte con Guterres "su preocupación" por la situación en Guerguerat y la "necesidad de respetar el alto el fuego", pero tacha la iniciativa marroquí de "maniobra para maquillar el rechazo de cooperar con la ONU", según explicó a El ESPAÑOL en conversación telefónica, Mohamed Khadad, miembro del secretariado nacional del Polisario y coordinador con la MINURSO. Puntualizó que "Guerguerat no es un hecho aislado, es parte de un todo", y que "no se puede ignorar el contexto general del Plan de Paz que Marruecos obstaculiza desde 1991".





Las autoridades de la RASD estarían dispuestas a negociar dentro de un "contexto político", y recuerdan que el paso de los camiones en Guerguerat es "una violación del alto el fuego" porque cuando entró la ONU en el territorio "no existían esas carreteras". Asimismo, Khadad mencionó que el acuerdo militar prohíbe cualquier actividad a 5 kilómetros alrededor del muro de separación.





Se espera que el lunes el presidente Brahim Ghali realice una intervención pública con motivo del 41 aniversario de la creación de la RASD. Se trata del momento de mayor tensión entre Marruecos y la RASD desde el alto el fuego de 1991.

"Satisfacción" en el Gobierno de España

Por su parte, el Gobierno español recibió con "satisfacción" el anuncio oficial de Marruecos y expresó su confianza en que el Frente Polisario "proceda también de forma inmediata a retirar sus efectivos de la zona en respuesta a la petición del SG de la ONU".

Además en el comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores español, difundido el domingo, se alude a que el Gobierno realizó "gestiones en apoyo de Naciones Unidas" en los últimos meses.